13 de junio de 2021 Domingo XI

Ez 17, 22-24

El profeta Ezequiel nos propone unas imágenes que nos sugieren que Dios, de lo que es más pequeño, casi insignificante, como el esqueje, puede transformar la vida y hace que sea una estallido de fortaleza como un cedro magnífico. El profeta pone en boca del Señor: «humillo al árbol elevado y exalto al humilde, hago secarse el árbol verde y florecer el árbol seco». Nosotros estamos en sus manos. Pero también sabemos que Él ama la vida. Y nosotros, ¿deseamos la vida? ¿Por qué?

Señor, que mi vida hable de tu gloria. Que mi capacidad de amar hable de tu ternura.

Abadia de Montserrat13 de junio de 2021 Domingo XI