1 de febrero de 2019 Viernes III Heb 10, 32-39

El recuerdo de situaciones pasadas que, por causa de la fe, se fue víctima de maltratos y sufrimientos, es el resumen de la primera parte del texto que hoy podemos leer de la carta a los Hebreos. Es comprensible que, ante un ambiente tan hostil, nacieran deseos de echarse atrás, pero el autor de la carta dice: «Sólo sufriendo con constancia podremos cumplir la voluntad de Dios y obtener lo que él ha prometido».
Seguramente que ahora no vivimos una situación similar y la expresión «sufrir con constancia» no la tenemos en nuestro lenguaje espiritual. ¿Qué hay en nosotros que esta expresión nos pueda hacer miedo? Obtener la promesa de Dios nos mueve a algo?
Señor, que yo sea coherente con la última frase de la lectura de hoy: no soy de los que se echan atrás.

admin1 de febrero de 2019 Viernes III Heb 10, 32-39