El P. Ramon Ribera-Mariné celebra el jubileo monástico en Montserrat

El día siguiente a la Solemnidad de Pentecostés, el lunes 1 de junio, durante la misa conventual del Monasterio, que presidirá el P. Abad Josep M. Soler, el P. Ramon Ribera-Mariné celebrará 50 años de su profesión como monje y renovará los votos monásticos ante la comunidad benedictina de Montserrat. La eucaristía se podrá seguir en directo a partir de las 11h a través de Montserrat RTV (www.montserratcomunicacio.cat).

El P. Ramon Ribera-Mariné nació en Barcelona el 9 de enero de 1949. Entró en el Monasterio el 7 de noviembre de 1968 e hizo la profesión simple el lunes siguiente a Pentecostés de 1970, que aquel año fue el 18 de mayo. El 24 de junio de 1973 hizo la profesión solemne y el 13 de febrero de 1982 fue ordenado sacerdote.

Es doctor en Sagrada Escritura por el Ponfiticio Instituto Bíblico de Roma y durante estos primeros 50 años ha tenido diversas responsabilidades dentro de la comunidad: prior, director la Casa de Espiritualidad del Miracle, superior de la comunidad de Montserrat en el Monasterio de Sant Miquel de Cuixà (Conflent, Catalunya Nord), formador de los monjes jóvenes o profesor de Biblia. Estudió en Roma y Jerusalén. Es un gran amante de la naturaleza y buen caminador. Cuando celebró 25 años como monje fue caminando de Montserrat a Santiago de Compostela, un trayecto que hizo en un mes y que tuvo como fruto un libro donde plasmó su experiencia.

En estos 50 años, el P. Ramon afirma que ha sido “testimonio del crecimiento de muchas personas”, cosa que le ha “llenado de felicidad”. Por razones familiares –Mn. Jaume Oliveras, creador de la travesía Matagalls-Montserrat y pionero del pirineísmo, fue tio suyo-, la naturaleza y la montaña ha sido su “escuela de humanidad, una invitación a intentar traspasar mis pequeños límites; es un campo de entrenamiento de la vida y un libro abierto, que cabe saber leer”, asegura. Además del estudio de la Biblia, la otra gran pasión del P. Ramon son los salmos, que le son «importantes como plegaria».

“Como toda bona poesía son un pozo sin fondo de donde se puede sacar agua renovada; he tenido la suerte de llegar de los primeros a la comprension del Salterio con un libro articulado, y es una alegría ver como se multiplican los sentidos de los salmos. Rezar con palabras de otros, dar vida a otro, es tan grande…», concluye.

Oscar BardajiEl P. Ramon Ribera-Mariné celebra el jubileo monástico en Montserrat