8 de abril de 2020 Miércoles Santo Is 50, 4-9a

Todas las palabras del texto de Isaías, que hoy nos propone la Iglesia, son como un eco de todo lo que Jesús vivirá en estos días santos; a nosotros nos queda la posibilidad de admirar cómo Jesús, por nosotros, acepta su misión con serenidad y coraje. Es difícil de subrayar una frase; todas y cada una son buenas para contemplar. Con todo propongo que nos hagamos nuestra la siguiente y la pensemos cuando estos días lo acompañamos a través de la pasión: «… endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado». Sólo lo puede decir un inocente.

¿Lo puedo decir yo? Ahora, mira la Cruz. Calla. Dios te hablará.

admin8 de abril de 2020 Miércoles Santo Is 50, 4-9a