23 de agosto de 2020 – Domingo de la XXI semana

Isaías 22:19-23

Dios elige a los que quiere que estén al frente de su pueblo; pero además de autoridad, los reviste de responsabilidad y tendrán que dar cuenta de ello. «Aquel día, llamaré a mi siervo… le daré tus poderes; será padre para los habitantes de Jerusalén… Pongo sobre sus hombros la llave del palacio de David: abrirá y nadie cerrará, cerrará y nadie abrirá». Probablemente esto nos suene como la descripción de un poder absoluto, pero conviene no olvidar que Dios llama a los que están dispuestos a servir, no a servirse de él. Cuando ejerces tu autoridad, ¿te acuerdas que eres un servidor?

Señor, que mi autoridad sea un servicio humilde.

Anton Gordillo23 de agosto de 2020 – Domingo de la XXI semana