25 de noviembre de 2021 jueves XXXIV

Dn 6, 12-28

Daniel es fiel a su fe hasta la raíz, y a pesar de decretos y prohibiciones, él continúa orando. Denunciado y, comprometido el rey por su ley que es irrevocable, éste se ve obligado a mandar que Daniel sea echado a los leones, los cuales no le hacen ningún daño. Porque en el fondo, Dios ha hecho revocable una decisión humana irrevocable. De ahí el reconocimiento del rey cuando dice: « es el Dios vivo, que permanece siempre. Su reino no será destruido, su imperio dura hasta el fin. Él salva y libra, hace prodigios y signos en el cielo y en la tierra…. ».

Señor, ayúdame a hacer irrevocable el deseo que tengo de seguirte y amarte.

Abadia de Montserrat25 de noviembre de 2021 jueves XXXIV