2 de abril de 2019 martes IV Cuaresma Ez 47, 1-9.12

Si alguna vez has experimentado tener sed y no poderte saciar, descubres cómo el agua es fundamental para vivir. Hoy, con unas imágenes poéticas, Ezequiel nos habla de cómo el agua surgida desde el santuario, es decir desde el lugar donde Dios habita, es una auténtica bendición, hasta el punto de que: «Estas aguas fluyen hacia la zona oriental… y desembocan en el mar de la Sal. Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas». Nosotros sabemos que, espiritualmente, el agua viva es vida para nuestra vida.
Pero, ¿tenemos sed? ¿Qué necesito para que mi vida sea la vida en Dios, Agua viva? ¿Qué es el agua viva para ti?
Señor, quiero tener sed de Ti.

admin2 de abril de 2019 martes IV Cuaresma Ez 47, 1-9.12