19 de septiembre de 2020 – Sábado de la XXIV semana

1 Corintios 15:35-37.42-49

¿Cómo podríamos responder a quienes confunden resurrección con la reanimación de un cadáver, o con quienes lo asimilan con la reencarnación? Fíjate cómo responde Pablo: «se siembra un cuerpo corruptible, resucita incorruptible; se siembra un cuerpo sin gloria, resucita glorioso; se siembra un cuerpo débil, resucita lleno de fortaleza; se siembra un cuerpo animal, resucita espiritual».

Señor, encomiendo mi vida a tu Espíritu.

Anton Gordillo19 de septiembre de 2020 – Sábado de la XXIV semana