13 de julio de 2020 – Lunes de la XV semana

Isaías 1:10-17

«Cuando extendéis las manos me cubro los ojo;… Vuestras manos están llenas de sangre. Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Dejad de hacer el mal, aprended a hacer el bien». Isaías con estas últimas palabras nos ha proclamado todo un programa de vida. ¿Qué haces para desprenderte del mal y ser justo?

Señor, yo soy consciente de tener las manos manchadas de sangre, pero vivo en una sociedad en que nos las ensuciamos de sangre; que sea lúcido y valiente para luchar contra el mal.

Anton Gordillo13 de julio de 2020 – Lunes de la XV semana