10 de junio de 2019 Lunes Bienaventurada Virgen María, Mare de la Iglesia Hch 1, 12-14

Con el relato de la Ascensión de Jesús nos damos cuenta que los discípulos se quedan solos y ponen en práctica lo que les une de verdad, rezan juntos. Y esto lo continuaron haciendo en las horas de oración. No era un hecho ocasional, sino un hábito adquirido y el mismo texto nos remarca que no estaban los discípulos solamente sino también «con las mujeres», pero la madre de Jesús está especialmente mencionada. Nosotros somos los continuadores de aquellos primeros discípulos; ¿somos conscientes de que María está con nosotros? Ella que fue la primera en creer en Jesús, para nosotros es como la madre que nos enseña y da testimonio de la fe que profesamos.
Gracias, Madre, por todo lo aquello que nos enseñas para vivir con tu Hijo.

admin10 de junio de 2019 Lunes Bienaventurada Virgen María, Mare de la Iglesia Hch 1, 12-14