La carta de Juan nos dice cómo es nuestra relación con Dios cuando nos aconseja: «Hijitos, permaneced en el Hijo; así, cuando él aparezca, podréis esperarlo con confianza…». Permanecer en el Hijo es vivir como hijos. ¿Me comporto como un hijo amado?
Señor, que nunca me falte esta actitud de confianza.

