Hoy, día 9 de febrero, celebramos la festividad de san Nicéforo de Antioquía, mártir; de san Miguel Febres Cordero, religioso; de santa Apolonia de Alejandría, mártir; de san Marón, monje; y de la beata Ana Catalina Emmerick, religiosa.
San Nicéforo de Antioquía, mártir
Vivió en Antioquía de Siria, probablemente entre los siglos III y IV. Era un laico cristiano que mantenía una gran amistad con un presbítero llamado Sapricio, pero, por motivos desconocidos, rompieron su relación. Cuando estalló la persecución contra los cristianos, el presbítero fue arrestado y condenado a muerte; al enterarse, san Nicéforo intentó infructuosamente reconciliarse con él camino del patíbulo. Según la tradición, Sapricio, en el último momento, renegó de la fe por miedo a la muerte. Entonces, Nicéforo confesó públicamente que era cristiano y se ofreció a morir en lugar del apóstata. Fue decapitado y así recibió la corona del martirio.
San Miguel (Francisco Luis) Febres Cordero, religioso
Nacido en Cuenca (Ecuador) en 1854 y bautizado como Francisco Luis, al entrar en el noviciado de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle) en 1868 tomó el nombre religioso de Miguel. Trabajó incansablemente durante 39 años por la educación humana y cristiana de sus alumnos de Quito: “La vida cristiana es una vida de estudio, de trabajo y de virtud”.
Se dice que un día, en clase, un alumno le preguntó: “Hermano Miguel, ¿usted sabe escribir sin cometer faltas?”, y él, sonriendo humildemente, contestó: “Sí, pero si cometo faltas, las corrige Dios”, provocando la risa de toda la clase. Escribió numerosos libros y artículos, tanto de piedad como de gramática. Exiliado en 1907 a causa de las políticas anticlericales de Ecuador, pasó por Francia y Bélgica hasta que, por motivos de salud, fue enviado a Premià de Mar (Barcelona) buscando un clima mejor. Allí murió el 9 de febrero de 1910. Fue canonizado en 1984.
Santa Apolonia de Alejandría, mártir
Nació en Alejandría. Hacia el año 249, durante una revuelta anticristiana en el último año del reinado de Filipo el Árabe, las casas de los cristianos fueron saqueadas y muchos murieron, entre ellos santa Apolonia. Negándose a rechazar la fe, fue torturada y le arrancaron todos los dientes (por este motivo es la patrona de los dentistas). Cuando la amenazaron con quemarla viva si no apostataba, la santa se lanzó al fuego ella misma antes de renunciar a Cristo. Dionisio, obispo de Alejandría, relata su martirio en una carta dirigida a Fabio, obispo de Antioquía.
San Marón, monje
Monje que, a comienzos del siglo V, hizo reflorecer el desierto de Siria. Escogió una vida de soledad, oración y penitencia al aire libre, practicando una ascética muy austera y uniendo la contemplación con una gran caridad pastoral. Murió hacia el año 410. El monasterio construido en su memoria fue la cuna de la Iglesia Católica Maronita. Es venerado especialmente en el Líbano, en Siria y en todo el Oriente cristiano.

