Hoy, día 9 de enero, celebramos la festividad de los santos Julián y Basilisa, mártires; y del beato Antonio Fatati, obispo.
Santos Julián y Basilisa, mártires
Murieron mártires en Antioquía de Siria (otras fuentes dicen que fue en Antínoe, en Egipto), junto con un numeroso grupo de cristianos, durante la persecución de Diocleciano, hacia el año 304. Según la tradición, vivieron como un matrimonio cristiano ejemplar, practicando la castidad y la caridad.
Son los santos y patronos titulares del monasterio benedictino de Samos, en Lugo, y sus reliquias son allí veneradas desde los primeros siglos del cenobio, fundado en el siglo VI.
Beato Antonio Fatati, obispo
Nacido hacia el año 410 en el seno de una familia noble, estudió en Bolonia para ser presbítero. Tras la ordenación ocupó diversos cargos eclesiásticos en Ancona, en la curia romana y en Siena, hasta que fue ordenado obispo de Teramo en 1450 y posteriormente de Ancona en 1463. Fue un pastor prudente, generoso con los pobres y estricto consigo mismo. No rechazaba a nadie y siempre buscaba soluciones justas y misericordiosas. Estaba convencido de que no es la riqueza la que salva el alma, sino la caridad y la fe. Murió el 9 de enero de 1484. Fue beatificado en 1765.

