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8 de enero de 2026 San Lorenzo Giustiniani, santa Gúdula de Bruselas y san Severino de Nórico

Avui, día 8 de enero, celebramos la festividad de: san Lorenzo Giustiniani, obispo; de santa Gúdula de Bruselas; y de san Severino de Nórico.

San Lorenzo Giustiniani, obispo

Nacido en Venecia en 1381 en una familia noble, recibió una educación rigurosa y profunda. En 1404 ingresó en los Canónigos Regulares de San Jorge de Alga, donde se distinguió por su austeridad y su vida de oración. Fue ordenado obispo de Castello en 1433, hasta que en 1451 se convirtió en el primer Patriarca de Venecia, quien, con la palabra y el ejemplo, ejerció una gran labor de reforma de la Iglesia. Aunque era un noble, pedía limosna con una pobre saya y una bolsa para obtener “la victoria sobre uno mismo” porque “¿cómo puedo pedir a los demás que vivan con rectitud si yo no doy ejemplo?”. Predicó contra el humanismo paganizante hasta su muerte, ocurrida el 8 de enero de 1456. Fue canonizado en 1690.

Santa Gúdula de Bruselas

Nació en Brabante, territorio de Flandes, hacia el año 650. Hija de los condes de Brabante, estaba estrechamente emparentada con la corona franca. Creció en un ambiente profundamente religioso, y desde pequeña iba manifestando una fe sincera y una devoción a las cosas santas. Después de pasar los años de su educación con su tía santa Gertrudis, abadesa del monasterio benedictino de Nivelles, al sur de Bruselas, vivió el resto de su vida en casa de sus padres como virgen consagrada dedicada a la oración, al servicio de los pobres y a las obras de caridad, pero sin hacerse nunca religiosa. Murió en Hamme, Flandes, probablemente hacia el año 712. Casi cien años después de su muerte, el emperador Carlomagno difundió su culto y expuso sus reliquias a los fieles. Es la patrona de Bélgica y de Bruselas.

Cierta leyenda relata que cuando iba a la iglesia para rezar de madrugada, el demonio intentaba apagar su lámpara, pero Dios la volvía a encender milagrosamente. Por ello, se suele representar a nuestra santa con una lámpara encendida.

San Severino de Nórico, monje

Conocemos su vida gracias a su discípulo Eugipio: nuestro santo se estableció a mediados del siglo V en la región romana de Nórico, a orillas del Danubio austríaco, viviendo como monje. Haciendo honor a su nombre, vivió austeramente. Después de la devastación de los hunos de Atila, organizó la ayuda a los pobres repartiendo alimentos y defendiéndolos de otras incursiones bárbaras. Dada su autoridad moral, era escuchado por ricos y pobres. Ayudó a cristianizar la ribera austríaca del Danubio, fortaleciendo la fe de los indígenas y fundando diversos monasterios, uniendo acción y contemplación. Murió un 8 de enero hacia el año 482.

Eugipio explica que, durante la incursión de los ruginos, bárbaros de origen escandinavo o báltico, que amenazaban con destruir la región, nuestro santo se presentó ante ellos con sabiduría y confianza en Dios exhortándolos a desistir de la violencia y a buscar la paz. Esto impresionó a los bárbaros, que desistieron de hacer daño a la población.

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