Hoy, día 7 de enero, celebramos la festividad de san Ramón de Peñafort, presbítero.
Ramón, nacido en el castillo de Peñafort (Penedés) hacia el año 1175, era descendiente de nobles catalanes. En 1204 era clérigo y escritor de la catedral de Barcelona. Estudió cánones en la Universidad de Bolonia, donde también ejerció como profesor. Tras doctorarse, escribió la Summa Iuris, un manual escolástico de gran difusión en la Edad Media. De regreso a Barcelona, fue canónigo y paborde de la catedral, pero renunció pronto a estos cargos para ingresar en 1222 en la Orden de Santo Domingo, congregación que conoció en Bolonia.
Después de algunos años de silencio documental, dedicados al estudio y a la redacción de tratados, escribió la regla penitencial conocida como Summa Casuum, obra importante porque por primera vez el derecho civil se subordina al derecho eclesiástico. Más tarde fue llamado por el papa Gregorio IX a Roma, quien lo nombró penitenciario papal y confesor, confiándole la compilación de las Decretales de Gregorio IX.
Fue el tercer maestro general de la Orden y se interesó por la conversión de judíos y musulmanes. También ejerció como confesor del rey Jaime I y consejero apreciado tanto de personas importantes como de la gente sencilla. Murió en Barcelona, casi centenario, el día de Reyes de 1275. Sus restos, antes venerados en el convento de Santa Catalina, fueron trasladados a la catedral en 1838 y a la capilla actual en 1879.

