Hoy, día 13 de febrero, celebramos la festividad de: san Benigno, presbítero y mártir; y del beato Jordán de Sajonia, presbítero.
San Benigno, presbítero y mártir
Nació y vivió en la segunda mitad del siglo III en Todi, ciudad de Umbría, Italia. Se dio a conocer como un insigne propagador de la fe cristiana. El obispo Poncio de Todi, sabiendo de su afán apostólico y de la sinceridad de su vida, lo consagró presbítero. Murió mártir el día 13 de febrero del año 303, durante la última y cruenta persecución anticristiana de Diocleciano y Maximiano. En el lugar de su sepultura se levantaría siglos más tarde un monasterio benedictino.
Beato Jordán de Sajonia, presbítero
Fue el sucesor de santo Domingo al frente de los dominicos. Nació en 1185 en Dassel, en la antigua Sajonia, en el seno de una familia noble. Estudió en París, donde destacó como maestro en artes y gramática. Entró en la Orden en 1220; dos años después fue elegido por unanimidad para asumir la dirección tras la muerte del fundador. Gobernó durante quince años con sabiduría y prudencia. Su regla de vida era: “vivir honestamente, amar, enseñar”. Su labor se centró principalmente en la consolidación de la Orden, trabajando en las primeras constituciones dominicanas y, sobre todo, mediante viajes constantes y cartas a sus frailes, al mismo tiempo que mantenía una gran actividad como predicador, como demuestra el hecho de predicar durante las Cuaresmas en las universidades de París y Bolonia. Murió en un naufragio de regreso de una peregrinación a Tierra Santa, el 13 de febrero de 1237. Fue beatificado en 1826.

