Viernes, 26 de junio de 2026.- El Palau de la Generalitat ha sido el escenario este viernes por la tarde del acto central del Año Cassià Maria Just, promovido por el Departamento de Justicia y Calidad Democrática, que conmemora los cien años del nacimiento de quien fue durante más de veinte años abad de Montserrat.
Este acto, en el que se ha querido reivindicar al abad Cassià Maria Just (1926-2008) como una de las figuras clave de la vida religiosa, cultural y social de la Cataluña del siglo pasado, ha estado encabezado por el consejero de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, y también ha contado con la participación del abad de Montserrat, el P. Manel Gasch i Hurios, junto con otras autoridades, como el director general de Asuntos Religiosos de la Generalitat, Ramon Bassas; el obispo emérito de La Seu d'Urgell, Joan-Enric Vives; y la secretaria general del Departamento de Justicia y Calidad Democrática, Maite Casado.
El acto se ha iniciado con los parlamentos y, en su intervención, el abad ha querido recordar la figura del padre Cassià poniendo en valor “la calidad innata para las relaciones humanas, la capacidad de acoger a tanta gente por el don de una simpatía natural que lo hacía cercano, muy cercano” y destacando que “llegó a tener un trato cordial con personas que pensaban muy diferente a él”. Finalmente, también ha querido subrayar su “sensibilidad, la capacidad para captar la profundidad de cada persona y de darse cuenta de la bondad, especialmente de la madurez en la relación con Dios”.
Seguidamente, la conmemoración ha incluido una conversación sobre la figura de Cassià Just moderada por la periodista del programa “Signes dels Temps” de TV3, Montserrat Esteve, y que ha contado con la participación del filólogo, historiador y escritor Josep-Lluís Carod-Rovira; el educador, filólogo y político Ignasi Garcia Clavel; y el musicólogo, antiguo escolán de Montserrat durante la etapa abacial de Cassià Just y profesor del Ateneo Universitario Sant Pacià, Joaquim Garrigosa.
A lo largo del coloquio, los participantes han destacado la capacidad de Cassià Maria Just para combinar el compromiso espiritual con una clara vocación de servicio al país. Han hablado de su contribución para consolidar a Montserrat como un referente espiritual y cultural de Cataluña, así como de su defensa de la lengua. También se ha subrayado su compromiso social y los valores del diálogo y de la convivencia como los principales pilares de su figura.
Para cerrar este acto, que se prevé que pueda ir incorporando nuevas actividades e iniciativas por todo el país, el cuarteto Cor Montserrat ha ofrecido una actuación musical para homenajear su figura, muy marcada por su faceta musical, a la cual se había dedicado intensamente antes de ser elegido abad.