Jueves, 28 de mayo de 2026.- En la historia reciente, la Abadia de Montserrat ha tenido un papel desconocido pero destacable en Andorra. Ha explicado los detalles el P. Bernat Juliol, mayordomo y sotsprior de Montserrat, en una conferencia este miércoles en el salón de actos del Centre Cultural La Llacuna, en Andorra la Vella, organizada por la Societat Andorrana de Ciències (SAC).
Bajo el título “Del Llobregat a la Valira. La presencia histórica de los monjes de Montserrat en Andorra”, la propuesta divulgativa ha tomado forma desde la voz del P. Juliol, quien ha hecho un repaso del capítulo de Montserrat en Andorra, dentro de su historia milenaria, en la que, por culpa de los tiempos convulsos que se vivían en Catalunya —1920, 1930 y 1940—, la comunidad benedictina, con el abad Antoni Maria Marcet al frente, tuvo que “buscar soluciones a los problemas que tenían”.
En un momento de “gran efervescencia espiritual y cultural”, se apuesta por salir hacia el extranjero, y en 1929 Montserrat llegó al municipio andorrano de Escaldes. El P. Bernat Juliol explica las relaciones de Montserrat y Andorra con “agradecimiento” por la acogida que recibieron en tiempos de dificultades, hecho que se transformó en “aprecio por el país”.
En el acto estuvieron presentes el representante del copríncipe obispo Eduard Ibáñez, el cònsol de Canillo Jordi Alcobé, los síndics Carles Ensenyat y Sandra Codina, y diversos cargos eclesiásticos andorranos.
Hoy en día hace casi cien años que los monjes de la Abadia de Montserrat establecieron lazos con el Principado de Andorra, con el cual casi un siglo después mantiene aprecio y agradecimiento por aquella acogida que recibió en medio de la tormenta política y bélica que vivía el país.
Imatges: Toni Solanelles - Altaveu.com