
.jpg)
Viernes, 22 de mayo de 2026.- La Sala Puig i Cadafalch ha acogido este viernes el acto inaugural de la exposición «Porta'm a la terra en un dibuix» del ilustrador Ignasi Blanch. La muestra ofrece una aproximación al universo que Ignasi Blanch ha construido a lo largo de los años, marcado por un lenguaje personal que combina la fuerza del dibujo, la densidad poética de la imagen y una gran capacidad de evocación.
Así lo han expresado en el acto de inauguración el propio autor de la exposición, Ignasi Blanch; el director del Museo de Montserrat, Hno. Xavier Caballé; y el comisario de la exposición, Àngel Burgas, en una conversación conducida por la periodista Rita Roig.
La clausura del acto ha corrido a cargo del abad de Montserrat, el P. Manel Gasch i Hurios, quien ha cerrado el acto inaugural destacando el valor de la propuesta para el museo y el hecho de que la exposición “nos habla de memoria, una palabra muy estimada por nuestra tradición. Es una presencia que continúa actuando. Es una fidelidad. Una manera de hacer que aquello que ha sido vivido con amor no quede perdido”. En este sentido, ha asegurado que “también nosotros estamos hechos de esta memoria. Somos lo que hemos recibido, las palabras que nos han formado, los lugares que nos han acogido, las heridas que hemos atravesado y las esperanzas que todavía nos sostienen”. Finalmente, ha querido concluir indicando que “esta exposición nos invita a mirar así, con una mirada agradecida, capaz de reconocer las presencias que nos han constituido y las ausencias, que pesan, pero también las hay que continúan iluminando y siguen presentes de otra manera”.
“Porta'm a la terra en un dibuix” permite aproximar a los visitantes a algunos de los grandes temas de la obra de Ignasi Blanch, centrando de manera especial la mirada en la relación entre la realidad y la imaginación. Su obra destaca especialmente por un estilo propio, que se hace identificable en su trayectoria, manteniendo una manera de dibujar que la hace perfectamente reconocible.
.jpg)
El recorrido de la muestra que se puede ver en Montserrat no busca definir de manera cerrada su producción artística, sino observar cómo determinados elementos aparecen en sus piezas de manera recurrente y significativa. A través de sus dibujos, se descubre cómo el artista transforma las experiencias, los recuerdos y las impresiones en un lenguaje visual totalmente propio, capaz de condensar memoria, emoción e imaginación sobre el papel.
Como novedad, la propuesta expositiva da la bienvenida a través de un audiovisual con gafas de realidad virtual que sitúan a los visitantes en el taller del artista desde el primer momento. Una vez puestas las gafas, se les traslada al espacio de creación de Ignasi Blanch, en una zona rural de Roquetes, en el Baix Ebre, que evidencia los elementos y la atmósfera de inspiración del artista. Se trata de la primera vez que el Museo de Montserrat utiliza gafas de realidad virtual para ilustrar una exposición, hecho que permite acercar el art de una manera mucho más íntima e inmersiva, rompiendo las barreras del espacio físico para conectar directamente al público con el proceso creativo del autor.
.jpg)
La exposición se podrá visitar en el Espai d’Art Pere Pruna del museo hasta el 22 de noviembre de 2026. Además, en el marco de esta muestra, Ignasi Blanch también ha dejado huella en el Museo de Montserrat confeccionando dos murales que visten las paredes del museo. Bajo el título “Ales i blau”, estos murales están divididos en dos módulos: uno que se extiende bajo las arcadas del vestíbulo del museo, donde es muy visible para todos los visitantes, y otro que ocupa una de las paredes de la sala de la exposición.
El perfil de Ignasi Blanch
Ignasi Blanch es ilustrador y artista plástico. Formado en Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y especializado en técnicas de impresión y grabado en Berlín, su trayectoria une creación artística, literatura, pedagogía y compromiso social.
En el año 1989, tras la caída del muro de Berlín, fue escogido como único representante de Cataluña y del Estado español en el proyecto internacional East Side Gallery, donde pintó la obra Parlo d'Amor, todavía hoy presente como memoria viva de aquel momento histórico. Ha ilustrado más de un centenar de libros de autores clásicos y catalanes, y ha recibido diversos reconocimientos en el ámbito del álbum ilustrado y la literatura juvenil, como el Premi Llibreter y, en dos ocasiones, el Premi Crítica Serra d'Or. Su obra ha tenido proyección internacional, especialmente en exposiciones y bienales de ilustración.
Como profesor de ilustración en una escuela de referencia en la formación artística de personas adultas, ha contribuido a la formación de numerosos ilustradores de nuestro país y ha compartido la expresividad del dibujo con estudiantes de muchos países.
En su trayectoria artística ha establecido un espacio de encuentro entre diversas disciplinas, especialmente entre la ilustración, el dibujo y las arts plásticas de gran formato.