Martes, 21 de abril de 2026.- Una cuarentena de Amics de Montserrat ha realizado una peregrinación espiritual y cultural por las raíces del monaquismo benedictino en Italia, para conocer los principales puntos que marcaron la vida de San Benito. Lo han hecho acompañados por el P. Bernat Juliol, mayordomo de la Abadía de Montserrat, y de Lluís Baulenas, director de relaciones institucionales y estrategia corporativa.
Este peregrinaje ha combinado la dimensión espiritual con el descubrimiento histórico y ha permitido a los participantes profundizar en las raíces de la vida monástica, conociendo los monasterios y lugares visitados con una profundidad únicamente posible de la mano de los mismos monjes benedictinos, ya que en diferentes momentos del viaje estuvieron acompañados por los monjes de Montserrat destinados en Roma.
El viaje arrancó con la visita a la Abadía de Sant’Anselmo all'Aventino, sede de los benedictinos en Roma, donde fueron recibidos por dos de los monjes de Montserrat que actualmente están destinados en la capital romana: el P. Manel Nin, recientemente nombrado archabad de la Abadía de Grottaferrata, y el P. Josep M. Sanromà.
El itinerario también les ha llevado por diferentes lugares destacados de la vida de San Benito, como es el caso de Nursia, lugar de nacimiento del santo, donde fueron recibidos por dos monjes benedictinos. También fueron a Subiaco, donde visitaron el monasterio de Santa Escolástica, hermana de San Benito, y el Sacro Speco, el monasterio construido sobre la misma roca donde San Benito se retiró de joven a vivir como ermitaño y se inició en la vida eremítica. En Subiaco, el grupo estuvo acompañado por el P. Ignasi Fossas, abad presidente de la Congregación Sublacense Casinense, y monje de Montserrat. Uno de los puntos destacados en el viaje fue la visita a Montecassino, donde San Benito fundó el monasterio y escribió la Regla benedictina hace más de 1.500 años. En este monasterio les recibió otro monje de Montserrat, el P. Jordi Agustí Piqué, quien actualmente ejerce allí como prior y que les ofreció un concierto improvisado de órgano interpretando una versión del Virolai. El viaje también ha incluido la visita a algunos de los principales puntos de Roma, con visitas a las grandes basílicas, como son San Pedro del Vaticano, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros, erigida sobre la tumba del apóstol.
A lo largo del viaje, los abades de los diferentes monasterios benedictinos que se han visitado han querido intercambiar momentos con el grupo para saludarles, incluyendo también al de San Pablo Extramuros.
De esta manera, todos ellos han podido participar de un peregrinaje con un fuerte componente espiritual y cultural, que ha resultado ser una experiencia única, que han podido disfrutar exclusivamente los Amigos de Montserrat que han tomado parte en ella.