Montserrat, lunes 20 de abril de 2026.- La Basílica de Santa Maria acogió el pasado sábado la VIII Trobada de les Delegacions de la Confraria de la Mare de Déu de Montserrat. La jornada reunió a 521 confrares procedentes de toda Catalunya, en una celebración marcada por la fe, la convivencia y el compromiso comunitario. Esta es la primera de las dos grandes citas previstas para este año; la segunda tendrá lugar el próximo 30 de mayo con 500 asistentes más.
El acto central comenzó a las doce del mediodía con una misa solemne presidida por el P. Joan Maria Mayol, rector del Santuari y director de la Confraria. En su homilía, el rector destacó: «Ella sabe, sin que tengamos que decirle nada, lo que no tenemos y necesitamos de verdad. ¿Nos falta quizás paz interior? Pidámoselo a ella. ¿Nos falta la alegría espiritual? Pidámoselo a ella. ¿No tenemos un corazón lo suficientemente generoso para escuchar, para perdonar pronto, para servir y amar en todo como Jesús? Pidámoselo a ella y, sobre todo, esperemos de Él el signo sencillo de recuperar el buen gusto espiritual por la vida que se expresa bellamente, como podemos leer en el evangelio, en una fiesta de bodas».
La liturgia contó con un acompañamiento musical de excepción a cargo de la Coral de Salelles, la Schola Cantorum de Montserrat y el organista G. Andreu M. Martínez, bajo la dirección de Mireia Subirana.
Al finalizar el oficio, los confrares se desplazaron al Mirador dels Apòstols para compartir una comida de hermandad. Durante el almuerzo, el P. Joan Maria Mayol dirigió unas palabras a los asistentes y se dio la bienvenida oficial a los nuevos miembros, que se incorporan desde hoy a la familia de la Confraria.
El encuentro concluyó con una oración colectiva como muestra de renovación de la fe en la Mare de Déu. El evento volvió a poner de manifiesto la vitalidad de esta institución y su papel clave en la dinamización espiritual y social del territorio.
Fundada en el año 1223, la Confraria de la Mare de Déu de Montserrat es una de las entidades marianas más antiguas de Catalunya. Vinculada directamente al Santuari, su misión es fomentar la devoción a la patrona y promover el espíritu de servicio y la fraternidad. A través de sus delegaciones, la Confraria mantiene viva la llama de la vida cristiana y la cultura catalana, y une cada año a sus miembros en un compromiso renovado con l'Abadia.