Martes, 10 de marzo de 2026.- El abad de Montserrat, el P. Manel Gasch i Hurios, ha nombrado al P. Bernat Juliol i Galí nuevo Superior de l’Abadia de Sant Miquel de Cuixà, monasterio benedictino dependiente de la abadía montserratina y que está situado en el municipio de Codalet (Conflent), en la Catalunya Nord.
El P. Bernat Juliol i Galí nació en la ciudad de Girona el 31 de octubre de 1978. Es licenciado en Derecho por la Universitat de Girona y licenciado en Teología Dogmática por la Pontifícia Universitat Gregoriana de Roma, ha realizado el Programa de Alta Dirección de Empresas (PADE) en el IESE Business School de la Universidad de Navarra y actualmente está realizando el doctorado en Derecho Administrativo en la Universitat Autònoma de Barcelona.
Se inició en el noviciado en Montserrat el día 11 de julio de 2005, realizó la profesión solemne el 12 de junio de 2011 y recibió la ordenación sacerdotal el 4 de noviembre de 2017. Ahora, con este nuevo nombramiento, asumirá las funciones de administrador de este monasterio de la Catalunya Nord, unas responsabilidades que se añaden a las que tiene actualmente en l’Abadia de Montserrat, donde continuará residiendo de manera habitual, como majordom-administrador y sotsprior desde octubre de 2024.
L’Abadia de Sant Miquel de Cuixà, un monasterio ligado a Montserrat por l’Abat Oliba y la Regla de Sant Benet
Situada al pie del Canigó, l’Abadia de Sant Miquel de Cuixà se erige como uno de los grandes emblemas del patrimonio románico y de la historia de Catalunya. Fundada en el siglo IX (año 878) por una comunidad de monjes benedictinos procedentes de Eixelada tras unas inundaciones catastróficas, la abadía se convirtió en un centro espiritual y cultural de primer orden en la Europa occidental. Bajo el mandato de figuras tan influyentes como l’Abat Oliba —impulsor de la "Pau i Treva de Déu" y también fundador del Monestir de Montserrat—, Sant Miquel de Cuixà vivió su época dorada con la construcción de la gran iglesia prerrománica, el campanario y su célebre claustro de mármol rosa, considerado una obra maestra de la escultura medieval.
Como monasterio benedictino, la relación de Cuixà con la orden de Sant Benet es el hilo conductor que ha marcado su supervivencia e identidad a lo largo de los años. Aunque la Revolución Francesa supuso la expulsión de los monjes y la dispersión de parte de su patrimonio, el siglo XX trajo su renacimiento con la recuperación de una techumbre y la reconstrucción de más de la mitad del claustro. Primero, en el año 1919, cuando un grupo de monjes cistercienses provenientes de l’Abadia de Fontfreda se establecieron allí; en segundo lugar, en la década de 1950 a través de Pau Casals, quien, en su exilio en Prada de Conflent, ofreció conciertos allí y fundó el festival que lleva su nombre; y, finalmente, con la llegada en el año 1965 de una comunidad de monjes benedictinos procedentes de Montserrat, que se establecieron para continuar con la vida benedictina iniciada hacía más de once siglos.
Más información sobre Sant Miquel de Cuixà en su web:
www.abbayecuxa.org