5 de septiembre de 2026
San Bertín, santa Teresa de Calcuta y santa Obdulia
Hoy, día 5 de septiembre, celebramos la festividad de san Bertín, abad; de santa Teresa de Calcuta, virgen, y de santa Obdulia, virgen y mártir.


San Bertín, abad 

Monje de Luxeuil en el siglo VII, fue abad del monasterio de Sithiu, en el norte de Francia. La comunidad monástica acabaría tomando el nombre de Saint-Bertin, y a su alrededor se formaría la ciudad de Saint-Omer. Bertín fue allí el segundo abad, sucediendo a Mommolino. Incansable evangelizador, trabajó con san Omer en la conversión de las poblaciones de la región e impulsó la fundación de nuevos monasterios, que contribuyeron a la expansión del cristianismo.


Santa Teresa de Calcuta, virgen 

Gonxha Agnes Bojaxhiu, de familia albanesa católica, nació en Skopie en 1910. A los dieciocho años ingresó en las Hermanas de Loreto en Irlanda y al año siguiente llegó a la India, donde comenzó su noviciado y tomó el nombre de Teresa, por devoción a la santa de Lisieux. Durante veinte años se dedicó a la enseñanza en la capital de Bengala y llegó a ser directora de la escuela donde trabajaba.

En 1946, durante un viaje en tren, experimentó lo que ella llamó una “llamada dentro de la llamada”: la convicción de que debía dedicarse a los más pobres. Tras casi dos años de discernimiento y con el permiso de la Iglesia, en 1948 abandonó el convento y comenzó a trabajar en los suburbios de Calcuta abriendo hospicios y escuelas. En 1950 fue erigida la Congregación de las Misioneras de la Caridad, dedicada al servicio de los más pobres entre los pobres.

A partir de entonces, su obra se extendió por la India y posteriormente por todo el mundo, con casas para acoger a enfermos, moribundos y personas abandonadas. Cuando recibió el premio Nobel de la Paz en 1979, defendió con contundencia la vida humana desde la concepción hasta el final y afirmó que “el mayor destructor de la paz es el aborto”. Esta defensa de la vida no se limitaba a la que aún tenía que nacer, sino que abarcaba también a los niños, a los adultos, a los enfermos y a los moribundos, porque, como decía, “la vida de los niños y de los adultos es siempre la misma vida. Cada existencia es la vida de Dios en nosotros”.

Murió en Calcuta el 5 de septiembre de 1997. Su obra contaba entonces con una extensa red de centenares de casas en todo el mundo. Preguntada por el secreto de su tarea, respondía con sencillez: “Rezo”. Como signo de que la misericordia no tiene fronteras, le gustaba decir: “Tal vez no hablo su lengua, pero puedo sonreír”. Fue canonizada en 2016.


Santa Obdulia, virgen y mártir 

Obdulia es la forma latinizada del árabe Abdullah, que significa «sierva de Dios». La tradición la considera una virgen y mártir toledana, y sitúa la fecha de su muerte en el año 361. Toledo la considera hija suya y le profesa una especial veneración; su nombre figura en antiguos libros litúrgicos.