14 de agosto de 2026
Sant Maximilià Kolbe, Sant Eusebi de Roma i Sant Arnau de Soissons
Hoy, día 14 de agosto, celebramos la festividad de: san Maximiliano María Kolbe, presbítero y mártir; la de san Eusebio, presbítero; y la de san Arnaldo de Soissons, obispo y abad.

San Maximiliano Kolbe, presbítero y mártir
Nació en 1894 en el seno de una familia más bien pobre del centro de Polonia. A los 16 años entró de novicio en los Frailes Menores Conventuales de la familia franciscana. Después de estudiar en Roma, fue ordenado en 1917 y cuando regresó a Polonia ya tenía todo un proyecto basado en la devoción a la Inmaculada: había fundado “la ciudad de la Inmaculada” y era redactor de la revista “Caballero de la Inmaculada”. Cuando las tropas alemanas invadieron Polonia fue arrestado y confinado en el campo de concentración de Auschwitz. Cuando uno de los reclusos escapó, 10 prisioneros de su barracón fueron elegidos al azar para ser ejecutados, y Maximiliano quiso ocupar el lugar de uno de ellos, padre de familia. Días más tarde, el 14 de agosto de 1941, la víspera de la fiesta de la Asunción de María a quien invocaba siempre con gran devoción, Maximiliano abrazó la palma del martirio con una inyección letal, mientras decía “Ave María”. Su ofrecimiento es un sacrificio de caridad y un ejemplo de fidelidad hacia Dios y los hombres. Fue canonizado en 1982.
 

San Eusebio de Roma, presbítero
Nació a principios del siglo IV en una familia patricia, y fue presbítero y confesor en Roma bajo el gobierno del emperador Constancio II. Después de siete meses de cautiverio, murió mártir el 14 de agosto hacia el año 353 y fue enterrado en las catacumbas de San Calixto. La iglesia de San Eusebio de Roma se edificó, según la tradición, en el lugar donde había vivido.
 

San Arnaldo de Soissons, abad
Es un santo flamenco nacido hacia el año 1040, que de joven ejerció como soldado. Pero a raíz de una experiencia interior, abandonó las armas para entrar en el monasterio de Soissons, primeramente como ermitaño y posteriormente como monje, llegando a ser abad del cenobio. Fue también obispo de Soissons, hasta que finalmente renunció para retirarse a la vida monástica fundando el monasterio de Oudenburg en Flandes, en la actual Bélgica, su tierra natal, del cual sería abad. A causa de esta vida piadosa, Arnaldo se fue ganando fama de hombre santo y autor de milagros.

Según la tradición, contribuyó decisivamente a perfeccionar la elaboración de la cerveza cuando preparaba comida para los monjes, dejando fermentar grano de trigo o de cebada, creando una bebida nutritiva y segura para beber. Murió en este monasterio hacia el año 1087. Es patrón de los cerveceros.