10 de agosto de 2026
San Lorenzo
Hoy, día 10 de agosto, celebramos la festividad de:


San Lorenzo, diácono y mártir.

Según canta el poeta Aurelio Prudencio, el diácono Lorenzo era de origen hispano y fue llevado a Roma por el papa Sixto II. Los diáconos eran populares en Roma en aquellos tiempos de crisis del Imperio del siglo III, porque repartían entre los pobres los bienes que se recogían de la comunidad cristiana.

En el año 258, el emperador Valeriano ordenó la persecución de los cristianos intentando descabezar a la Iglesia: según el Liber pontificalis, entre las primeras víctimas de la persecución estuvieron el papa Sixto II, el subdiácono Claudio y el presbítero Severo. Entonces, según la leyenda, los soldados exigieron a nuestro diácono los bienes de la Iglesia, y pocos días después, el 10 de agosto, compareció con una multitud de carros con ancianos, niños, viudas, huérfanos, inválidos y enfermos. «Estos son los tesoros de la Iglesia», dijo san Lorenzo. Entonces trajeron unas parrillas, lo tumbaron encima y encendieron el fuego. Y nuestro diácono no perdió el humor y dijo al prefecto: «Ya estoy bastante asado. Puedes darme la vuelta y comerme».

La descripción dramática de su martirio era conocida ya por san Ambrosio en el siglo IV, y san Lorenzo ha quedado en la memoria de la Iglesia como el más famoso de los diáconos y como un gran exponente de la caridad cristiana. Es el patrón de aquellos antiguos oficios que se servían del fuego: carboneros, alfareros, vidrieros, panaderos y cocineros; también de los bomberos, de los libreros y de los bibliotecarios.

Alrededor de su fiesta, el cielo nocturno se enciende con las llamadas lágrimas de san Lorenzo, ocasionadas por la lluvia de meteoros, las Perseidas, restos de polvo de la cola del cometa Swift-Tuttle.