7 de agosto de 2026
San Alberto de Sicilia, san Sixto II y san Cayetano
Hoy, día 7 de agosto, celebramos la festividad de san Alberto de Sicilia, religioso; de san Sixto II, papa, y sus compañeros mártires; y la de san Cayetano, presbítero.


San Alberto de Sicilia, religioso

También llamado Alberto de Trápani, nació en Trápani (Sicilia) en el siglo XIII. Ingresó de joven en el convento del Carmen que había cerca, y más tarde llegó a ser provincial de Sicilia de la Orden Carmelita. A lo largo de su vida convirtió a la religión católica a un gran número de judíos y se le atribuyeron numerosas curaciones milagrosas. Fue célebre por su amor apasionado a la pureza y a la oración. Descansó en el Señor seguramente el 7 de agosto de 1307 y fue canonizado en 1476. Fue el primer santo canonizado de su orden y es considerado su protector. Su cuerpo reposa en la iglesia de Santa María de Mesina, ciudad de la que es patrón.


San Sixto II, papa, y compañeros mártires

Fue elegido obispo de Roma en el año 257. Fue un gran constructor de paz que acogió a los herejes arrepentidos sin volver a bautizarlos. También revocó la excomunión a quienes los rebautizaban. Durante la segunda persecución de Valeriano y con solo once meses de pontificado, fue detenido y ejecutado junto a cuatro de sus diáconos (Genaro, Vicente, Magno y Esteban) mientras celebraba la Eucaristía y enseñaba a los fieles los mandatos del Señor.


San Cayetano de Thiene, presbítero

Nació en 1480 en Vicenza (Italia) en el seno de una familia noble. Estudió derecho civil y canónico en Padua y trabajó en la curia romana ocupando diversos cargos administrativos y jurídicos, sin descuidar la atención a los pobres y enfermos. Hacia 1516 fue ordenado sacerdote u orientó su vida al servicio pastoral. En el año 1524, junto con Juan Pedro Carafa (quien más tarde sería el papa Pablo IV), fundó un nuevo estilo de vida sacerdotal (los teatinos) centrado en la santidad del clero, la confianza en la providencia y el servicio a los pobres. Tras sufrir persecuciones y encarcelamientos se retiró a Nápoles, donde murió el 7 de agosto de 1547. Fue canonizado en 1671.