27 de julio de 2026
San Cucufate (Cugat), santa Juliana, santa Semproniana, san Aurelio, santa Natalia, san Félix, santa Liliosa san Jorge y san Celestino I
Hoy, día 27 de julio, celebramos la festividad de los santos mártires: Cucufate (Cugat), Juliana y Semproniana en nuestra tierra; Aurelio, Natalia, Félix, Liliosa y Jorge, en Córdoba; y también la del papa san Celestino I.


San Cucufate (San Cugat), mártir

Este mártir nació en el norte de África en el siglo III y fue cantado por el poeta Aurelio Prudencio a finales del siglo IV, quien decía que el día del juicio «Barcelona se levantará, bien confiada en el insigne mártir Cucufate». Según la tradición, era un mercader que, junto con su compañero Félix, desembarcó en Barcelona con el objetivo de evangelizar estas tierras. Cucufate se quedó en Barcelona y Félix fue a Gerona. San Cucufate sufrió martirio probablemente el 25 de julio del año 303 o 304, víctima de la gran persecución de Diocleciano y Maximiano. Posteriormente, su fiesta se trasladó al día 27 al coincidir con la del apóstol san Santiago.

Seguramente fue muerto en Barcino y sepultado primeramente cerca de donde se encontraba la iglesia de San Cugat del Rec o del Camino. En el Vallés, en el lugar llamado Octaviano y sobre las restingas de una antigua fortaleza romana inacabada, en el siglo V se construyó un edificio sepulcral y, posteriormente, un templo paleocristiano dedicado a San Cugat Octaviano, en el actual claustro del futuro monasterio.

Durante la invasión musulmana, los restos del santo fueron trasladados a Saint-Denis, en Francia. Hay que tener en cuenta que, fruto de la renovación litúrgica carolingia del siglo IX, los nuevos obispos francos de Barcelona quisieron potenciar la figura de santa Eulalia en detrimento de los antiguos santos de tradición visigótica, como san Cucufate. Así, al retornar parte de las reliquias de Francia, no fueron a Barcelona sino al monasterio de Sant Cugat Octaviano, donde los monjes las colocaron sobre el altar y preservaron litúrgicamente la memoria del mártir. En esta misma época, los monjes redactaron una nueva passio que situaba la ejecución y el martirio en el mismo lugar del monasterio, intentando desvincular al santo de su antigua sepultura barcelonesa. El monasterio se convertiría en el centro de la actual ciudad de Sant Cugat del Vallès, que ha venerado durante mil años la memoria de nuestro mártir.


Santas Juliana y Semproniana, mártires

Las Santas, patronas de Mataró, según ciertos relatos tradicionales tardíos, habían nacido en Iluro, eran discípulas de san Cucufate y fueron descubiertas mientras enterraban cristianamente el cuerpo del mártir. Como se negaron a abjurar de la fe cristiana, fueron sometidas a tortura y ejecutadas. Los restos de las Santas se veneraban en el monasterio de Sant Cugat del Vallès hasta que, tras la desamortización, fueron trasladados a Mataró. Su fiesta, al igual que la de su maestro, se trasladó al 27 de julio.


Santos Aurelio y Natalia, mártires

Aurelio era un cristiano de Córdoba casado con Natalia. Durante la persecución del siglo IX, junto con el pariente de Aurelio, Félix, su esposa Liliosa y el monje Jorge, profesaron abiertamente su fe cristiana ante las autoridades musulmanas. Por este hecho, fueron ejecutados el 27 de julio del año 852.


San Celestino I, papa

Elegido papa en el año 422, se preocupó de que la Iglesia se mantuviera en la verdadera fe y ampliara sus límites. Promovió el Concilio de Éfeso, en el cual se condenó a Pelagio y a Nestorio y se proclamó a María como Madre de Dios. Instituyó el episcopado en Gran Bretaña e Irlanda. Murió en el año 432.