22 de julio de 2026
Santa María Magdalena y beato Jacobo Lombardie
Hoy, día 22 de julio, celebramos la festividad de santa María Magdalena y la del beato Jacobo Lombardie, mártir.


Santa María Magdalena, discípula del Señor

Fue una de las mujeres que iban siguiendo a Jesús de Galilea: «Le acompañaban los Doce y algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y de enfermedades: María, la llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios» (Lucas 8, 2).

Los evangelios nos dicen que las mujeres, a diferencia de los Doce, no abandonaron a Jesús a la hora de la Pasión. Entre estas destaca María Magdalena, que permaneció fiel al pie de la Cruz y junto al sepulcro, y tuvo el honor de ser la primera testigo de la resurrección del Señor, la primera en ver el sepulcro vacío y comprobar la verdad de su resurrección. Como dice san Gregorio Magno: «primero buscó y no lo encontró, perseveró en la búsqueda y por eso lo encontró; el deseo aplazado crecía y este crecimiento hizo que encontrara lo que buscaba». Cristo tiene una especial consideración y misericordia hacia ella, a quien manifiesta su amor cuando lo busca en el huerto con angustia y sufrimiento, con «lacrimas humilitatis», como dice san Anselmo.

Precisamente, porque se convirtió en testigo presencial de Cristo resucitado, María Magdalena fue también la primera en anunciar a los discípulos la alegría de la resurrección del Señor. Siglos más tarde, santo Tomás de Aquino le dedicó el singular calificativo de «Apóstol de los Apóstoles»: ella es testigo de Cristo resucitado y anuncia el mensaje de la resurrección del Señor, como el resto de los apóstoles.


Beato Jacobo Lombardie, presbítero y mártir

Nacido en Limoges (Francia) en 1737 y ordenado presbítero en 1763. En tiempos de la terrible persecución de la Iglesia durante la Revolución Francesa, se negó a jurar la Constitución Civil del Clero; por ello fue expulsado de la parroquia y se refugió en Limoges, donde fue arrestado y encarcelado. Finalmente, el 5 de mayo de 1794 fue recluido en una pequeña embarcación en la costa de Rochefort en condiciones infrahumanas. Allí enfermó y se le negó cualquier auxilio, hasta quedarse en los huesos. Llevó su situación con alegría y paciencia, demostrando durante su cautiverio su fidelidad. Murió mártir el 22 de julio de 1794 y fue beatificado en 1995.

Nascut a Limoges (França) el 1737 i ordenat prevere el 1763. En temps de la terrible persecució de l’Església durant la Revolució Francesa, es negà a jurar la Constitució Civil del Clergat; per això fou expulsat de la parròquia i es refugià a Limoges, on fou arrestat i empresonat. Finalment, el 5 de maig de 1794 fou reclòs en una petita embarcació a la costa de Rochefort en condicions infrahumanes. Allà emmalaltí i se li negà qualsevol auxili, fins a quedar-se en la pell i els ossos. Va portar la seva situació amb alegria i paciència, demostrant durant el seu captiveri la seva fidelitat. Morí màrtir el 22 de juliol de 1794 i fou beatificat el 1995.