14 de julio de 2026
San Camilo de Lelis, San Optaciano de Brescia y Beato Bonifacio de Saboya
Hoy, día 14 de julio, celebramos la festividad de: san Camilo de Lelis, presbítero; de san Optaciano de Brescia, obispo; y del beato Bonifacio de Saboya, monje y obispo.

San Camilo de Lelis, presbítero

Nacido en la población italiana de Bucchianico en el año 1550, al morir su padre a los diecisiete años, este le dejó solo “su espada y su puñal”, y entonces se hizo militar, capitán de infantería, para probar fortuna. Al naufragar en 1574 lo perdió todo, hasta la camisa, convirtiéndose en un vagabundo sin rumbo con una úlcera en la pierna que no se le curó nunca.

Llevó una vida disoluta hasta que fue a parar al hospital de incurables de Roma. Allí quedó conmocionado al ver a los enfermos, muchos de ellos rechazados por la sociedad y la familia, de aspecto horrible. Se convirtió y se puso a su servicio. Fue el gran reformador de la enfermería y de la organización asistencial en los hospitales. Busca ayudantes que actúen “no por obligación, sino por voluntad y amor a Dios, para que sean capaces de tratar a sus incurables como una madre trata a sus enfermos”. Sin estudios, se dio cuenta de que para obtener credibilidad le podía ser útil ser sacerdote, y finalmente fue ordenado en 1584. Se le unieron algunos compañeros y fundó la congregación de los “Servidores de los Enfermos”, conocidos después como los Padres Camilos. En 1591 es reconocida como orden cuando ya se había establecido en diferentes lugares.

Murió el 14 de julio de 1614, no sin antes haber escrito su testamento: “Yo, Camilo de Lelis, dejo mi pobre cuerpo de arcilla a la misma tierra de la cual es producto (...). Dejo al demonio, tentador único, todos los pecados y todas las faltas cometidas por mí ante Dios y me arrepiento de ello con toda el alma (...). También dejo al mundo mi vanidad (...). También dejo y doy mi alma con todas sus potestades al amado Jesús y a su Santísima Madre (...). Finalmente, dejo a Jesucristo Crucificado toda mi persona, en cuerpo y alma, confiando en que -por su inmensa bondad y misericordia- mi reciba (...)”.

Fue canonizado en 1746. Junto con san Juan de Dios fue declarado en 1886 “Protector de los enfermos y Hospitales” y en 1930 “Protector de los enfermeros”. La cruz de color rojo que llevó sobre el pecho de la sotana, y que continúa distinguiendo a los Padres Camilos, es la precursora del emblema de la organización sanitaria mundial que conocemos como “Cruz Roja”.

San Optaciano de Brescia, obispo

Obispo de Brescia, en la región de Venecia en el siglo V. Combatió el monofisismo y suscribió las cartas sinodales sobre la fe católica en la Encarnación, enviadas por Eusebio, obispo de Milán, al papa san León I el Gran.

Beato Bonifacio de Saboya, monje y obispo

De familia noble, nació en 1217. Ingresó en la Gran Cartuja, cerca de Grenoble, pero antes de terminar el noviciado tuvo que dejar la vida monástica al ser nombrado superior de Nantua y preconizado obispo de Belley (Francia), y poco más tarde administrador de varias diócesis de Borgoña.

Elegido en 1242 arzobispo de Canterbury, no fue consagrado hasta 1245 en el concilio de Lyon y finalmente pudo tomar posesión en 1249. A partir de entonces, trabajó en Inglaterra para reprimir los abusos del clero y se enfrentó al rey Enrique III por las deudas de la corona. Defendió los derechos eclesiásticos, todo ello en un ambiente complicado y turbulento, con huidas y exilios. Murió el 14 de julio de 1270 en un viaje que realizó a su Saboya natal. Su culto fue aprobado en el año 1838.