28 de junio de 2026
San Ireneo y beato Pablo Giustiniani
Hoy, día 28 de junio, celebramos la festividad de san Ireneo, obispo y mártir, y la del beato Pablo Giustiniani, monje.

San Ireneo de Lyon, obispo y mártir

Las noticias biográficas sobre él provienen de su propio testimonio, que nos ha llegado gracias a Eusebio en el libro V de la Historia Eclesiástica.

Nacido hacia el año 125, con toda probabilidad en Esmirna (hoy Izmir, Turquía), donde fue discípulo de san Policarpo, pertenecía a la colonia griega establecida en la Galia. Fue ordenado presbítero y después, hacia el año 177, obispo de Lyon. Como pastor se distinguió por su riqueza de doctrina. Es uno de los principales teólogos del siglo II y defensor de la predicación evangélica. Nos han llegado dos obras suyas: Adversus haereses (Contra las herejías) y Exposición de la predicación apostólica. En ellas desarrolla el principio de la Tradición, de la Encarnación y, especialmente, refuta el dualismo gnóstico:

“Por tanto, que nadie piense que hay otro Dios Padre diferente de nuestro creador, como fantasean los heréticos (...). Otros, por su parte, menosprecian la venida del Hijo de Dios y la disposición de su encarnación, que los apóstoles nos han transmitido y que los profetas habían anunciado ya desde antes (...). Otros no conocen los dones del Espíritu Santo y rechazan el carisma profético que, cuando el hombre está todo empapado de él, lleva el fruto de la vida divina (...). Sobre estos tres artículos de nuestro sello, muchos han sido arrojados por el error lejos de la verdad, en la medida en que menosprecian al Padre, o no admiten al Hijo, hablando contra la disposición de la encarnación, o no acogen al Espíritu”.

Si bien la tradición dice que murió mártir hacia el 202, tal vez durante la persecución de Septimio Severo, algunos estudiosos piensan que podría haber muerto de manera natural. Es Doctor de la Iglesia con el título de “Doctor unitatis”, que destaca su papel en defensa de la unidad de la fe y la tradición apostólica.


Beato Pablo Giustiniani, monje

Nacido en Venecia hacia el año 1476, y después de estudiar filosofía en Padua y de peregrinar a Tierra Santa, se hizo monje ingresando en la Camáldula. Renovó la familia monástica camaldulense en busca de la espiritualidad original de san Romualdo para crear exclusivamente eremitorios, de manera que fuesen desiertos alejados del mundo y del ruido de los cenobios. Así fundó el eremitorio de Monte Corona (1523), que daría lugar a la Congregación de Ermitaños Camaldulenses de Monte Corona. Hombre de fina cultura humanista, invitó a los discípulos a transmitir por escrito la experiencia espiritual, ya que la vocación del ermitaño es una acción de gracias que se derrama sobre la Iglesia. Tras contraer la peste en Viterbo, murió en Roma el 28 de junio de 1528.