27 de junio de 2026
San Cirilo de Alejandría, san Ladislao, san Zoilo y Virgen del Perpetuo Socorro
Hoy, día 27 de junio, celebramos la festividad de san Cirilo de Alejandría, obispo y doctor; de san Ladislao, rey; de san Zoilo, mártir; y de la Virgen del Perpetuo Socorro.


San Cirilo, patriarca de Alejandría y doctor

Nació en el año 370. Fue monje, presbítero y, en el año 412, se convirtió en obispo de Alejandría de Egipto, una de las grandes iglesias de los primeros siglos. Hombre enérgico e impetuoso, trabajó para mantener íntegra la fe católica y tuvo un papel decisivo en el concilio de Éfeso, que condenó las doctrinas de Nestorio. El concilio confirmó que María podía ser llamada Theotokos (Madre de Dios) porque Jesucristo es una sola persona con naturaleza divina y humana. Esto lo llevó a profundizar en la doctrina cristológica y a escribir mucho sobre la Encarnación de Jesucristo y la maternidad de la Virgen. De este Padre de la Iglesia, el papa Benedicto XVI dijo que fue un “incansable y firme testigo de Jesucristo, Verbo de Dios Encarnado”. Murió en el año 444 y fue proclamado Doctor de la Iglesia en 1882 con el título de “Doctor Incarnationis”.


San Ladislao, rey de Hungría

Nacido hacia el 1046, pasó su juventud en un ambiente cargado de intrigas políticas, dinásticas y de guerras civiles. Coronado en 1077 como rey de Hungría, destacó por su celo por la fe y puso su autoridad al servicio de la cristianización del país, dedicándose a reformar iglesias deterioradas y a construir otras nuevas.

Una de las leyendas más conocidas explica que, tras una batalla contra el pueblo nómada de los cumanos, vio cómo un guerrero enemigo se llevaba cautiva a una joven húngara. Nuestro santo, sin dudarlo, lo persiguió a caballo hasta alcanzarlo y luchar contra él. La joven, según la tradición, ayudó a san Ladislao entorpeciendo a su secuestrador hasta que el rey venció. Esta escena quedó como símbolo del rey caballero defensor de su pueblo, valiente en la guerra y protector de los inocentes.

Cuando dirigía una cruzada con la participación de guerreros de diversos países, fue sorprendido por la muerte en el año 1095. Fue canonizado en 1192.


San Zoilo, mártir

Mártir en Córdoba hacia el año 303, durante la persecución de Diocleciano. Hijo de familia ilustre que manifestaba públicamente el cristianismo, tras ser detenido y negarse a rechazar la fe, fue decapitado. Tuvo una gran veneración en la ciudad, que después se extendió a toda la península. A raíz de la invasión musulmana, sus reliquias fueron llevadas al monasterio benedictino de San Juan Bautista que había en Carrión de los Condes (Palencia).


La Virgen del Perpetuo Socorro

Esta famosa advocación mariana la encontramos representada en un icono oriental sobre madera, cuya datación es difícil de precisar, procedente de Creta y venerado en Roma desde finales del siglo XV en la iglesia de San Mateo de los Padres Agustinos. Tras diversas vicisitudes, en el año 1866 fue trasladado a la iglesia romana de San Alfonso del Esquilino. En este icono restaurado se muestra a la Virgen llevando a Jesús mientras dos arcángeles le enseñan los signos de la pasión: san Miguel lleva la cruz con cuatro clavos y san Gabriel, la lanza y la esponja. Su devoción e influencia se extiende actualmente por los cinco continentes.