30 de mayo de 2026
San Fernando, Santa Juana de Arco i Beato Pere Tarrés i Claret
Hoy, día 30 de mayo, celebramos la festividad: de san Fernando, rey; de santa Juana de Arco, virgen; y la del beato Pere Tarrés i Claret, presbítero.

San Fernando, rey

Fernando III el Santo nació cerca de Zamora en el año 1198. Unió en su persona las coronas de León y de Castilla, y dio un impulso también definitivo a la reconquista de Andalucía, conquistándola toda a excepción del reino de Granada.Amplió la Universidad de Salamanca e inauguró las obras de las catedrales de Burgos, Toledo, León, Osma y Palencia. A su hijo Alfonso X el Sabio le recomendó: “hijo, trabaja por ser bueno y hacer el bien, que ya tienes con qué hacerlo".Profundamente piadoso, muy devoto de la Virgen, de la cual siempre llevaba una imagen, mantuvo un constante espíritu de agradecimiento a Dios por sus éxitos políticos y militares. Esto se manifestó en el buen trato hacia los musulmanes y judíos, evitando que se tratara de manera vejatoria a los musulmanes vencidos. El 30 de mayo de 1252 en Sevilla, al sentirse morir, se arrodilló en el suelo y exclamó: “desnudo salí del seno de mi madre y desnudo volveré al seno de la madre”. Fue canonizado en 1671. Es el patrón de Sevilla.

Santa Juana de Arco, virgen

Juana de Arco nació en el año 1412 en Domrémy, Francia, en una época de graves crisis y guerras inacabadas. A la edad de dieciséis años, se siente llamada por unas "voces" a liberar a Francia de los ingleses y restaurar la monarquía francesa en la persona del delfín Carlos VII. En mayo de 1429, capitaneó un ejército que permitió la liberación de Orleans: en solo ocho días, un prodigio en términos militares, los ingleses son repetidamente derrotados en la batalla, donde la audacia de la “doncella” es inigualable, de modo que Carlos VII puede ser coronado rey en Reims. Pero mientras el rey busca pactos,Juana quiere continuar la lucha, y es capturada y juzgada por los borgoñones y entregada a los ingleses. Acusada de brujería y blasfemia, es quemada viva en la plaza de Ruán el 30 de mayo de 1431, tras un proceso en el que testificó su inocencia y su fidelidad a la Iglesia. Subió a los altares en el año 1920.

El beato Pere Tarrés i Claret, presbítero

Nació en Manresa en el año 1905. Hijo de obreros, alternó en Barcelona el estudio de medicina y la dedicación a los enfermos (especialmente a los más pobres) con la plena dedicación a la Federació de Joves Cristians de Catalunya. Un compañero le preguntó: “¿Y tú, Tarrés, no tienes novia?”; “mi novia es la Federació”, fue su respuesta. Ejerció de médico en el frente de la Guerra Civil y practicó ejemplarmente la caridad: “estos enfermos (jóvenes soldados del frente pendientes de evacuar) son jóvenes hermanos míos y los quiero”.

Terminada la contienda, siguió la vocación sacerdotal y fue ordenado en 1942. Ejerció una acción pastoral muy grande en el campo parroquial, en el secretariado de beneficencia, en la asistencia a los tuberculosos y como consiliario de instituciones de apostolado. Hombre de profunda espiritualidad, punto de referencia querido y recordado del clero barcelonés, murió de cáncer en 1950. Enterrado desde 1975 en la iglesia de Sant Vicenç de Sarrià, fue beatificado en el año 2004. Él había escrito: “para Dios solo existe una ley, la del todo o nada. Las almas grandes nunca se atan a medias”.