26 de mayo de 2026
San Felipe Neri, la dedicación de la catedral de Sant Feliu de Llobregat, San Eleuterio I y San Pere Sans
Hoy, día 26 de mayo, celebramos la festividad: de san Felipe Neri, presbítero; la dedicación de la catedral de Sant Feliu de Llobregat; la de san Eleuterio I, papa y mártir; y la de san Pedro Sans, obispo y mártir.

San Felipe Neri, presbítero

Florentino de origen, pero romano de adopción, nace en el año 1515. Asumió con alegría la austeridad evangélica; con gran simplicidad, se extasiaba ante la eucaristía y se daba a los jóvenes, a los enfermos, a los prisioneros. Cultivó amistad con los papas y con santos de la época. La alegría y el buen humor eran característicos en él, pero también su amor a Dios que expandía a su alrededor: “no es tiempo de dormir, porque el paraíso no se hizo para los perezosos”.

Fundó la Congregación del Oratorio, los oratorianos o filipenses, formada por clérigos y laicos seculares sin votos, dedicados a la oración, la predicación y los sacramentos. A su amparo, los laicos hacían lecturas espirituales, fomentaban la música y ejercían la caridad. Acostumbraba a decir a los suyos: “hijitos, sed humildes, estad bajos”, recordándoles que para ser hijos de Dios "no basta honrar a los superiores, sino que hay que honrar a los iguales y a los inferiores, y tratar de ser el primero en honrarlos". El Oratorio se destacó por el uso innovador de la música como herramienta para la elevación espiritual. Además, era un oasis de apertura e inclusión, un lugar donde se hablaba de teología, pero también de ciencia, literatura y arte, creando un ambiente accesible a todos. Murió en Roma el 26 de mayo de 1595 a la edad de ochenta años. Fue canonizado en 1622.

La dedicación de la catedral de Sant Feliu de Llobregat

La actual iglesia parroquial de Sant Feliu de Llobregat fue edificada de nuevo, en estilo basilical, para sustituir a la que había sido destruida en 1936. En la fecha de hoy de 1946, fue consagrado el nuevo templo, que adquirió el rango de catedral el 12 de septiembre de 2004, a raíz de la creación de la nueva diócesis, con territorio desmembrado de Barcelona.

San Eleuterio I, papa y mártir

Eleuterio nació en Nicópolis, Grecia. Este papa, cuyo nombre en griego significa "hombre libre", parece indicar que fue un esclavo liberado. Llegó a Roma acompañando al papa Aniceto y, durante el pontificado de este, ocupó diferentes cargos. Elegido papa en el año 175, es el último papa que aparece en la lista publicada por san Ireneo del año 180, y el número trece de la Iglesia católica. Eleuterio se dedicó a solucionar las divisiones que las doctrinas gnóstica, montanista y marcionita habían provocado. A él se debe la celebración de la Pascua en domingo. Murió mártir en el año 189.

San Pere Sans, obispo y mártir

Pere Sans i Jordà nació hacia 1680 en Ascó, en el obispado de Tortosa. Ingresó en la orden dominica y fue enviado como misionero a Filipinas y después a China y Vietnam, donde tuvo diversas responsabilidades. Fue ordenado obispo y nombrado vicario apostólico en la región de Fujian, que se extendía hasta el actual Vietnam, donde ejerció su ministerio hasta el martirio. Al incrementarse las persecuciones fue detenido y torturado, muriendo decapitado en Fuzhou el 26 de mayo de 1747. Al año siguiente serían ejecutados cuatro compañeros de prisión, también dominicos. Fue canonizado en el año 2000.