21 de mayo de 2026
San Cristóbal Magallanes y compañeros mártires y San Hospicio de Niza
Hoy, día 21 de mayo, celebramos la festividad de: san Cristóbal Magallanes y sus compañeros mártires; y la de san Hospicio, ermitaño.

San Cristóbal Magallanes y compañeros mártires

En mayo de 1927 fueron asesinados veintidós presbíteros y tres laicos por su condición cristiana. Fueron canonizados en el año 2000.

A lo largo del siglo XX, el catolicismo mexicano sufrió diversas etapas de represión y persecución, que fue especialmente dura durante el primer tercio del siglo. Se suspendió el culto público en todas las iglesias y se humilló al clero: expulsión de sacerdotes extranjeros, ilegalización de las escuelas de inspiración católica, abolición de muchas obras de caridad, etc.

La situación degeneró con un buen número de muertes y exiliados y con levantamientos populares de defensa, como la revuelta de los "cristeros" en el año 1927, protagonizada sobre todo por fieles que quisieron defender a toda costa su libertad religiosa. Con todo, la mayoría de los presbíteros no apoyaron la lucha armada, pero tampoco abandonaron a su pueblo.

Cristóbal Magallanes era un párroco que ofreció su parroquia para establecer en ella el seminario de Guadalajara y formó allí, con frutos abundantes, a los clérigos. Cuando el movimiento “cristero” se extendió, él no se adhirió, rechazando categóricamente la violencia, pero no abandonó a su pueblo. Por ello fue detenido, acusado de apoyar la rebelión, aunque en realidad fue condenado a muerte por el hecho de ser sacerdote. Murió fusilado pidiendo a Dios que su sangre sirviera para la unión de sus hermanos mexicanos:

“No se preocupen hermanos, sólo un momento y luego al cielo. Muero inocente y le pido a Dios que mi sangre sirva para la unión de mis hermanos mexicanos”.

San Hospicio de Niza, ermitaño

Fue un solitario del siglo VI, originario de Egipto y establecido cerca de Niza. Según la leyenda, era un ermitaño cargado de cadenas y atado al interior de una torre, comiendo solo pan y hierbas.

Predijo una invasión de los lombardos si la Galia no hacía penitencia. Cuando la invasión fue efectiva, se entregó a la predicación de la fe entre los recién llegados, siempre atado a las cadenas en el interior de su torre. Murió hacia el año 581 y fue venerado como santo, especialmente en la región de la Provenza.