8 de mayo de 2026
San Eladio, Beatos monjes de Tibhirine y Nuestra Señora del Rosario de Pompeya

Hoy, día 8 de mayo, celebramos la festividad: de san Eladio, obispo; de los beatos monjes de Tibhirine, mártires; y la de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya.
San Eladio, obispo
Fue obispo de la diócesis de Auxerre (Francia) durante el siglo IV. Continuó provechosamente la obra de evangelización emprendida por sus predecesores, en la época en que era necesario consolidar la Iglesia tras el tiempo difícil de las persecuciones.
Beatos monjes de Tibhirine, mártires
En 1938, los monjes trapenses refundaron en Argelia una abadía que en los años sesenta se trasladó a Tibhirine. En 1991, la guerra civil entre los militares y los fundamentalistas creó un clima de terror. A pesar de todo, los siete monjes de la Comunidad, por votación, decidieron quedarse, continuar con su dispensario y compartir el peligro con los más pobres. Finalmente, en marzo de 1997, siete monjes fueron secuestrados por los islamistas; fueron pasados de un grupo a otro hasta que finalmente fueron decapitados, encontrándose el 21 de mayo solo las cabezas, que fueron enterradas en su monasterio. En 2018, la Iglesia de Argelia celebró su beatificación.
En una carta escrita por el prior Christian de Chergé, mártir, para ser entregada a sus familiares en caso de muerte, declaraba: > “Si me llegara un día –que podría ser hoy mismo– en que fuera víctima del terrorismo (...) yo querría que mi comunidad, mi Iglesia, mi familia recordaran que he dado la vida a Dios y a este país (...). De esta vida perdida, totalmente mía y totalmente suya, yo doy gracias a Dios, que parece haberla querido toda para este goce suyo, frente a todo y a pesar de todo”.
Nuestra Señora del Rosario de Pompeya
En el año 1876, el abogado Bartolo Longo (beatificado en 1980) encontró, en un convento de Nápoles, un cuadro representando a la Virgen del Rosario. Devoto ferviente de María, comenzó a difundir su culto bajo la advocación de la Virgen del Rosario de Pompeya.
El 8 de mayo de 1887, el cardenal Monaco de la Valleta colocó a la venerada imagen una diadema de brillantes bendecida por el papa León XIII, y el mismo día del año 1891, se celebró la solemne consagración del nuevo Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya.