4 de mayo de 2026
Santa Antonina de Nicea, San José María Rubio y Beato Ceferino Giménez Malla "el Pelé"

Hoy, día 4 de mayo, celebramos la festividad; de san Gotardo, obispo; de santa Antonina de Nicea, mártir; de San José María Rubio, presbítero; y del beato Ceferino Giménez Malla “el Pelé", laico.
San Gotardo de Hildesheim, obispo
Gotardo (Godehard) nació en Baviera. Después de ser monje peregrino en diversos países, finalmente ingresó en el monasterio de Niederaltaich, donde llegó a ser abad e introdujo la reforma cluniacense. Reanimó el monaquismo en Germania contando con el impulso del emperador san Enrique. En 1022 fue ordenado obispo de Hildesheim, en la Baja Sajonia germánica, reformando iglesias, construyendo hospitales y promoviendo la educación. Dijo: “Dejad que la humildad sea la base de todas vuestras acciones, y así vuestra vida será luz para los demás”. Murió en 1038 y fue canonizado casi cien años después, en 1131. Un macizo de los Alpes lleva su nombre, posiblemente porque en su cima se construyó una capilla en su honor.
Santa Antonina de Nicea, mártir
Probablemente originaria de Nicea, en la actual Turquía, sufrió el martirio en las persecuciones de Diocleciano. Después de ser atormentada y de permanecer encarcelada durante dos años, al no querer abjurar de la fe, fue muerta en su ciudad natal, tal vez quemada viva.
San José María Rubio, presbítero
Nació en 1864 en Dalías, Almería, siendo el mayor de trece hermanos de una familia de campesinos muy pobres. Entró en el seminario de Almería, estudió en Granada y Madrid. Después de ser ordenado, realizó el doctorado de derecho canónico en Toledo y ejerció de profesor en el seminario de Madrid. Tras una peregrinación a Tierra Santa donde vivió profundas experiencias espirituales, ingresó en la Compañía de Jesús en 1906, siendo destinado a los barrios más pobres de Madrid. Fue conocido por muchos como el “gran apóstol” de Madrid. El Padre Rubio creó diferentes grupos de laicos que hacían apostolado social y escuelas sociales. La consigna de su vida fue la de una entrega total: “Hacer lo que Dios quiere, querer lo que Dios hace”. Murió en 1929 y fue canonizado en el 2003.
Beato Ceferino Giménez Malla "el Pelé", laico
Según la tradición oral gitana, nació bajo el carro en Benavent de Segrià y fue bautizado en Fraga, en el año 1861. Siguiendo la costumbre, le pusieron el nombre del santo del día: Ceferino. Después le añadieron el sobrenombre gitano: “El Pelé”, probablemente aludiendo a su valentía. No fue nunca a la escuela, y solo sabía contar con los dedos, lo suficiente para sacar adelante su negocio de tratante de caballerías en las ferias. Piadoso, de misa y comunión diaria, rezaba el rosario en casa y a menudo en la calle; era miembro de diversas asociaciones religiosas, caritativo y siempre llevaba su pañuelo al cuello.
Al inicio de la guerra civil de 1936, salió en defensa de un sacerdote al que arrastraban por las calles de Barbastro: “¡Madre de Dios! ¡Tantos hombres contra uno, y además inocente!”. A pesar de sus setenta y cinco años, lo abofetearon y cuando lo cachearon le encontraron un pequeño rosario que siempre llevaba en el bolsillo, por lo cual lo encarcelaron. A partir del 26 de julio y durante todo agosto tuvieron lugar los fusilamientos en masa de sacerdotes de la zona, de los benedictinos del Pueyo, de los claretianos, de los escolapios y de otros. La noche del 8 al 9 de agosto, transportaron hasta el cementerio a nuestro Ceferino con otros doce, entre ellos el obispo de Barbastro; y allí los mataron a tiros. Tiraron a todos los mártires a una fosa común. Su beatificación fue proclamada el 4 de mayo de 1997.