2 de mayo de 2026
San Atanasio de Alejandría, San Segundo y Nuestra Señora de Araceli

Hoy, día 2 de mayo, celebramos la festividad: de san Atanasio de Alejandría, obispo y doctor; de san Segundo, obispo y mártir; y Nuestra Señora de Araceli.
San Atanasio de Alejandría, obispo y doctor de la Iglesia
Nacido probablemente en Alejandría (Egipto) hacia el año 295, recibió una buena educación antes de convertirse en diácono y secretario del obispo de la metrópoli egipcia. Próximo colaborador de su obispo, el joven eclesiástico participó como diácono con él en el concilio de Nicea (325) en defensa de la divinidad de Jesucristo, y al morir este, se convirtió en obispo de Alejandría. A pesar de todo, la crisis arriana continuó durante décadas. Fue desterrado cinco veces, pasando un total de diecisiete años en exilio y sufriendo a causa de su defensa de la fe contra las herejías imperantes, sufriendo prisión y todo tipo de injurias y acusaciones.
Defendió la realidad divina de Cristo, su encarnación y su concepción virginal: “Él es el Logos eterno, por medio del cual se ha realizado la restauración del hombre, su redención. La incorruptibilidad que el hombre había perdido por el pecado ha sido recuperada mediante Cristo, que ha asumido un cuerpo humano, un cuerpo como el nuestro. Ha asumido este cuerpo verdadero de la Virgen María por obra del Espíritu Santo”.
Al volver a tomar posesión definitiva de su sede de Alejandría, pudo dedicarse a la pacificación religiosa y a la reorganización de las comunidades cristianas. Fruto de sus estancias en el desierto con los anacoretas, escribió la “Vida de san Antonio”, amigo y contemporáneo suyo, escrito que se convirtió en una especie de best-seller de la época e influyó poderosamente en la espiritualidad monástica de los primeros siglos. Murió el 2 de mayo del 373, después de cuarenta y seis años de episcopado.
San Segundo, obispo y mártir
La leyenda nos cuenta de san Segundo que fue uno de los siete discípulos de san Pedro y san Pablo que vinieron de Roma durante el siglo I para evangelizar diversos lugares de la península Ibérica. Después de desembarcar en Almería y de pasar por Acci (la actual Guadix, Granada), se dispersaron para evangelizar diversos lugares peninsulares. Tradicionalmente, se ha pensado que san Segundo evangelizó la ciudad de Ávila, pero posiblemente se trataría de la población de Abula, la actual Abla, en Almería, donde sería martirizado. Su nombre permaneció en el olvido hasta que en 1519 se descubrió un sepulcro cerca de Ávila con la inscripción “Sanctus Secundus” con elementos episcopales. Estos restos se identificaron rápidamente con los de san Segundo, convertido además en el primer obispo de Ávila. Este descubrimiento dio lugar a una profunda devoción de los habitantes de la zona y destino de numerosas peregrinaciones.
Nuestra Señora de Araceli
Araceli, nombre latino compuesto de dos palabras, ara y coeli, significa "altar del cielo". Para los cristianos es una invocación a la Madre de Dios. En Roma se encuentra la Basílica de Santa María in Aracoeli, dedicada a la advocación de la Madonna di Aracoeli, copatrona de Roma.
En el siglo XVI, el marqués de Comares quedó prendado de la imagen y mandó esculpir una copia para Lucena, Córdoba, que goza de gran devoción en la diócesis y provincia. Según la leyenda, los caballos que traían la imagen se perdieron a causa de una tormenta, hasta que los encontraron en la cima de la sierra de Aras, donde no se querían mover del lugar. Esto se interpretó como que la Virgen María debía permanecer allí, donde posteriormente se construiría el Santuario. Su fiesta se celebra tradicionalmente el primer domingo de mayo, alrededor del día 2 de mayo, día de la Coronación.