28 de abril de 2026
San Pedro Chanel, San Luis María Grignion de Montfort y San Prudencio
Hoy, día 28 de abril, celebramos la festividad de san Pedro Chanel, presbítero y mártir; de san Luis M. Grignion de Montfort, presbítero; y la de san Prudencio, obispo.

San Pedro Chanel, presbítero y mártir

Nacido en Francia en el año 1803, fue ordenado sacerdote diocesano en 1827. En 1831 se unió a la nueva Sociedad de María (Maristas) y fue enviado como misionero a la isla de Futuna, en la actual Vanuatu, Oceanía, un lugar donde nunca se había anunciado el evangelio.

Después de unos años de trabajo apostólico poco brillante, ya que poca gente se convertía (aunque era llamado "el hombre del buen corazón" por su destacado cuidado a los ancianos y enfermos), alguien le reprochó que su misión no tenía éxito. Él respondió que su trabajo no era tener éxito, sino ser fiel.

La envidia del rey de la isla, que temía ver disminuida su autoridad y estaba furioso por la conversión de su primogénito, lo mandó matar el 28 de abril del año 1841. Su muerte provocó un alud de conversiones de los autóctonos paganos que había evangelizado en Futuna y en las demás islas. Es considerado el protomártir del continente y es el primer santo de la orden marista. En 1954 fue inscrito en el canon de los santos.

San Luis María Grignion de Montfort, presbítero

Nació en la Bretaña francesa en el año 1673. Con una piedad muy personal y una gran inclinación a servir a los pobres, siguió la vocación sacerdotal animado por sus padres. Ordenado presbítero en París, fue nombrado misionero apostólico y se dedicó a recorrer el norte de Francia, predicando la adhesión a Jesucristo y recomendando como camino la consagración personal a María, a la cual tuvo una intensa devoción, a veces de tonos apocalípticos.

Luchó incansablemente contra el jansenismo. Fundó a las religiosas Hijas de la Sabiduría (dedicadas al servicio de los más pobres), a los Padres de la Compañía de María (congregación de presbíteros misioneros) y a los Hermanos Gabrielistas (dedicados a la educación). Se durmió en el Señor un 28 de abril del año 1716. Fue canonizado en 1947.

Escribió uno de los libros más famosos sobre la devoción a la Madre de Dios: el “Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen”. De este libro, el papa san Juan Pablo II tomó el lema “Totus tuus”, abreviando la forma más completa de encomendarse a María: “Totus tuus ego sum et omnia mea Tua sunt. Accipio Te in mea omnia. Praebe mihi cor Tuum, Maria” (Soy todo vuestro, oh María, y todo lo que tengo, vuestro es. Os pongo en el centro de mi vida. Dadme vuestro corazón).

San Prudencio, obispo de Tarazona

Nació en Armentia, en el País Vasco, entrado el siglo VI. Después de pasar un tiempo, según la tradición, como discípulo del ermitaño san Saturio, al cual habría acompañado hasta su muerte, san Prudencio se dirigió a Calahorra y trabajó en la evangelización de La Rioja. A causa de su fama por diversas curaciones milagrosas, se trasladó estableciéndose en Tarazona, donde fue ordenado presbítero y elegido después obispo de la diócesis, tarea que realizó dejando un gran recuerdo de servicio fiel y entregado. Por las desavenencias entre el clero y el obispo de la vecina diócesis de Osma, fue elegido como intermediario y allí murió por enfermedad.

Habiendo muerto fuera de su diócesis, y teniendo fama de taumaturgo, surgieron disputas sobre el lugar donde debía ser enterrado, por lo cual decidieron poner su cuerpo sobre la cabalgadura que utilizaba y dejarla marchar libremente. Esta se detuvo a seis leguas de Logroño y allí fue enterrado. Es el patrón de Álava.