14 de abril de 2026
San Lamberto y san Telmo
Hoy, día 14 de abril, celebramos la festividad: de san Lamberto, obispo; y la del beato Pedro González Telmo (san Telmo), religioso.


San Lamberto de Lyon, obispo y mártir

En el siglo VII, fue enviado por sus padres a educarse en la corte del rey franco Clotario III, pero años más tarde tomó el hábito monástico en la abadía de Fontanelle, de donde fue el segundo abad. Hacia el 679 fue elegido obispo de Lyon. Según la tradición, murió asesinado por su valentía al defender a los pobres y denunciar la corrupción de muchos nobles. Murió hacia el año 688.


Beato Pedro González Telmo (san Telmo), religioso

Nació en Frómista, Palencia, hacia el año 1185. De buena familia y tras estudiar en la Universidad de Palencia, fue ordenado sacerdote, designado canónigo y más tarde fue nombrado deán de la catedral: “Gozoso con la honra de haber alcanzado esta dignidad, y lleno de alguna ligereza de ánimo, ricamente vestido, montó en un caballo muy bien guarnecido, y paseando así por las calles de la mencionada ciudad, se desbocó el caballo y lo lanzó a un estercolero”, convirtiéndose en motivo de gran burla. El impacto de este hecho lo cambió radicalmente, al considerar cuán rápido podía ser el tránsito entre la fama y la deshonra, haciéndolo humilde. Así pues, renunció y pidió la entrada en la orden dominica, donde se dedicó a la predicación por el norte peninsular.

También promovió diversas obras de utilidad pública, como la construcción de puentes sobre los ríos. El rey Fernando III, el santo, lo llamó cerca de él en diversos momentos de sus campañas de reconquista para cuidar de los soldados. Enviado a Galicia y Portugal, realizó una gran labor misionera, especialmente entre los marineros y pescadores, hasta que murió en Tuy hacia el 14 de abril del año 1246.

Su culto surgió de un modo espontáneo y se extendió muchísimo, especialmente entre la gente de mar. Fue beatificado en 1741. Con el paso del tiempo, su nombre se fusionó con el del obispo mártir San Erasmo (Sant’Ermo en italiano), y finalmente evolucionó a san Telmo, como es conocido hoy. Iconográficamente es representado con el hábito dominico y un barco en la mano.