12 de abril de 2026
San Zenón de Verona, San José Moscati, San Julio I y Santas Sofía y Vissia de Fermo

Hoy, día 12 de abril, celebramos la festividad de los santos: Zenón de Verona, obispo; José Moscati, laico; Julio I, papa; y Sofía y Vissia, vírgenes y mártires.
San Zenón de Verona, obispo
Zenón de Verona, de origen norteafricano, fue ordenado obispo de Verona en el año 362. Fue adversario del arrianismo y un predicador apasionado preocupado por la reforma moral, siendo un ejemplo de caridad, humildad y generosidad hacia los pobres. Murió en el año 380.
“Tres cosas son fundamentales para la perfección del cristiano: la fe, la esperanza y la caridad; y de tal manera se entrelazan estas virtudes, que cada una es necesaria para las demás. Si la esperanza no va por delante, ¿a quién aprovecharía la fe? Si la fe no existe, ¿cómo nacerá la esperanza? Y si quitas la caridad a la fe y a la esperanza, ambas resultarán inútiles, porque ni la fe obra sin la caridad, ni la esperanza sin la fe. Así pues, el cristiano que quiera ser perfecto debe fundamentarse en las tres: si le falta alguna, no llegará a la perfección”.
San José Moscati, laico
Nace en el año 1880 en Benevento, Italia. Médico y profesor de medicina en Nápoles, desarrolló una competente investigación científica y una gran solicitud hacia los enfermos más necesitados: “¡mi lugar está al lado de los enfermos!”. Destacó por su desprendimiento absoluto y también por su capacidad de sacrificio, puesta especialmente de manifiesto durante la erupción del Vesubio del año 1906 y durante la epidemia de cólera de 1911. En su consulta había un cesto con medicamentos con el texto: “Quien pueda pagar algo, que lo haga. Y quien necesite algo, que lo coja”. Murió en Nápoles el 12 de abril de 1927 a los 46 años y fue canonizado en 1987.
San Julio I, papa
Vino al mundo en Roma a finales del siglo III. Cuando en el 337 fue elegido papa, el cristianismo ya no era perseguido, pero debía afrontar entonces grandes retos que venían de dentro mismo del cristianismo. Su pontificado también destacó por el impulso a la construcción de numerosos edificios religiosos en la ciudad de Roma. Fue un gran defensor de la ortodoxia y de la doctrina trinitaria frente al arrianismo. Asimismo, mandó preservar y clasificar correctamente todos los documentos de los actos oficiales de la Iglesia, por lo que se le considera el fundador de los Archivos Vaticanos. Murió un 12 de abril del año 352.
Santas Sofía y Vissia de Fermo, vírgenes y mártires
Estas dos jóvenes mártires cristianas murieron decapitadas en Fermo, cerca de la costa adriática italiana, hacia el año 250, testimoniando la fe cristiana y dándose apoyo mutuamente. Probablemente fue durante la persecución contra los cristianos del emperador romano Decio.