10 de abril de 2026
San Ezequiel, Santa Magdalena de Canossa y Beato Antonio Neyrot
Hoy, día 10 de abril, celebramos la festividad de: el profeta Ezequiel; santa Magdalena de Canossa, virgen; y el beato Antonio Neyrot, presbítero y mártir.

San Ezequiel, profeta del Antiguo Testamento

Según el libro del Antiguo Testamento que lleva su nombre, era hijo de un sacerdote de Jerusalén que, en el siglo VI a.C., fue deportado al exilio de Babilonia, donde ejerció gran parte de su labor profética. Como sacerdote, mostró un gran celo por el Templo y la Ley; como profeta, anunció la infusión de un espíritu nuevo.

En una primera etapa, amenaza fuertemente al pueblo por sus infidelidades. Pero después, cuando llegan las noticias de la destrucción definitiva de Jerusalén a manos de Nabucodonosor en el año 587, pasó a convertirse en el profeta de la reconstrucción, hablando de la fidelidad de Dios hacia su pueblo y del futuro renovado que Dios creará. Es especialmente memorable la visión de los huesos secos, símbolo de la restauración de Israel.

Santa Magdalena de Canossa, virgen

Hija de los marqueses de Canossa, nació en 1774 en el palacio familiar de Verona. A los cinco años quedó huérfana de padre y, dos años después, su madre se volvió a casar y confió la formación de sus cinco hijos a una institutriz particularmente severa. A los quince años sufrió una especie de viruela que le dejó como secuela un asma crónica y una dolorosa contracción de los brazos.

Tras varias experiencias fallidas en el Carmelo, decidió dedicarse a la caridad en el mundo: dedicó su casa y sus bienes a ayudar a los necesitados, a los niños abandonados y a jóvenes delincuentes. También hospedó a Napoleón, quien al conocer su fervor le cedió el exconvento de las Agustinas. Allí fundó el germen de lo que se convertiría en un instituto doble, el de las Hijas y el de los Hijos de la Caridad Canosianos, dedicado a fomentar la instrucción cristiana de los jóvenes: “¡Hagan conocer sobre todo a Jesucristo!”.

Su determinación era famosa, por lo que fue conocida como la “Napoleón con faldas”. Sintiéndose morir, pidió a sus hermanas que la sostuvieran de pie: falleció rezando tres avemarías el Viernes de Pasión de un 10 de abril de 1835. Fue canonizada en 1988.

Beato Antonio Neyrot, presbítero y mártir

Nacido en Rivoli, cerca de Turín, en 1425, este religioso de la Orden de los Predicadores fue capturado hacia mediados del siglo XV y conducido a África. Allí fue torturado y apostató de la fe, convirtiéndose al islam para conseguir la libertad y casarse.

Estando aún en Túnez, con ayuda de la gracia divina, se confesó y realizó penitencia. Retomó públicamente el hábito dominico, fue encarcelado y torturado hasta que el Jueves Santo de 1460, un 10 de abril, estando ante el verdugo, la multitud impaciente lo apedreó y le dio puñaladas. Fue beatificado en 1767.