4 de abril de 2026
Sábado Santo, san Platón, san Benito de Palermo y beato José Benito Dusmet
Hoy, día 4 de abril, celebramos el Sábado Santo, la festividad de san Platón, abad; de san Benito de Palermo, religioso; y del beato José Benito Dusmet, cardenal.


SÁBADO SANTO

Hoy, Sábado Santo, es el gran sábado de la Pascua judía, en el que Jesús reposó según la carne en el sepulcro y, según el espíritu, descendió a los infiernos para liberar a los justos y llevarlos con él hacia la Tierra Prometida.


San Platón, abad

Nacido hacia el año 735 en Constantinopla en el seno de una familia noble, de joven decidió renunciar a la riqueza para abrazar la vida monástica. Fue un abad que reanimó el monaquismo oriental y sufrió un largo encarcelamiento por haber reprobado abiertamente el divorcio del emperador Constantino VI. Durante la crisis iconoclasta, destacó por ser un firme defensor del culto a las imágenes. Por este motivo sufrió persecuciones, encarcelamientos y exilio. Murió en Constantinopla hacia el 814.


San Benito de Palermo, religioso

Benito Manasseri, san Benito de Palermo, nació en 1524 en Sicilia, hijo de esclavos africanos (quizás nubios), y por ello era llamado "el Moro". Su madre había sido liberada, y también lo fue Benito al nacer. Tras unos años de trabajar como campesino, se incorporó a una comunidad eremítica y, a raíz de su disolución, finalmente ingresó en los franciscanos menores. Allí alternó todo tipo de responsabilidades, a pesar de ser analfabeto: desde cocinero hasta superior y maestro de novicios; todas las vivió con mucha humildad y espíritu de servicio. Tuvo gran fama de santidad por sus milagros de multiplicación de la comida para frailes y pobres, y por múltiples curaciones que se le atribuyeron.

Tras su muerte en 1589, la tradición le atribuye numerosos milagros y es invocado por muchos afroamericanos. Sus restos se encuentran en la iglesia de Santa María de Gesù (Palermo). El proceso de canonización se alargó más de dos siglos, hasta 1807, cuando fue proclamado santo en Roma.


Beato José Benito Dusmet, cardenal

Hijo del marqués de Dusmet, nació en 1818 en Palermo, Italia. Fue monje y abad benedictino. En 1867 fue ordenado obispo de Catania en los tiempos complejos de la unificación italiana y, posteriormente, creado cardenal. Promovió el apostolado social, el culto divino, el celo del clero y la formación. Tuvo un papel importante tanto en la reforma del Colegio benedictino de San Anselmo de Roma como en la de la Confederación Benedictina.

Pero, sobre todo, es recordado por su dedicación a los más necesitados, estando al lado del pueblo durante las erupciones del Etna y asistiendo a las víctimas de los terremotos y de las epidemias de cólera. Cultivó la pobreza hasta el punto de que, cuando murió un 4 de abril de 1894, no encontraron en el armario ninguna prenda suya para cambiarle de ropa. Eso sí, decía: “Siempre me gustó la pobreza, pero nunca la suciedad”. Fue beatificado en 1988.