17 de marzo de 2026
San Patricio y San José de Arimatea

Hoy, día 17 de marzo, celebramos la festividad de: san Patricio, obispo; y de san José de Arimatea.
San Patricio, obispo
Nació en la Britania (Gran Bretaña) hacia el año 385, pero cuando tenía unos dieciséis años fue raptado por los piratas y vendido como esclavo en Irlanda donde hizo de pastor de un rebaño de ovejas, muchas veces en la soledad y a la intemperie. En aquellas condiciones se reencontró con la fe cristiana. Al cabo de seis años pudo huir caminando hasta la costa donde fue recogido por un barco que lo desembarcó en Britania y pudo volver a casa. Después de unos años de formación en diversos monasterios europeos, y con el deseo de poder convertir a los irlandeses volvió a Irlanda como obispo, totalmente decidido a consagrar su vida a la evangelización.
Conocedor del idioma y de las costumbres irlandesas, adaptó su apostolado a las condiciones sociales y políticas de los celtas. La leyenda explica que acostumbraba a usar el trébol haciendo la analogía entre las tres puntas de la hoja y las tres personas divinas, de la Trinidad: distintas y distinguibles, pero que forman una sola realidad; tres personas y un único Dios. Durante casi cuarenta años consiguió implantar la Iglesia por toda la isla. En las controversias teológicas de la época, fue un gran defensor de la fuerza de la gracia divina. Murió durante la segunda mitad del siglo V.
San José de Arimatea
Vivió en Tierra Santa contemporáneamente al Cristo. Los evangelios hablan poco de él, aunque hace su aparición en un momento trascendente de la pasión de Jesús. Todo indica que formaba parte de la clase judía acomodada, y que era uno de los miembros del Sanedrín, la autoridad suprema de Israel en cuestiones religiosas y jurídicas. José de Arimatea se convirtió en seguidor de Jesús, pero probablemente a causa de su posición, no lo hizo público hasta poco antes de la crucifixión: fue en este momento que ofreció su propio sepulcro, que solo los ricos tenían, para que enterrasen en él el cuerpo de Jesús. Y él mismo, junto con Nicodemo, ayudó a bajarlo de la Cruz. Es patrón de los enterradores y embalsamadores.