13 de marzo de 2026
Santos Macedonio, Patricia y Modesta, San Salomón y San Ramiro
Hoy, día 13 de marzo, celebran su festividad: los santos Macedonio, Patricia y Modesta, mártires; san Salomón, rey de Israel; y san Ramiro, monje y mártir.

Santos Macedonio, Patricia y Modesta, mártires

Macedonio era presbítero de la comunidad de Nicomedia, al noroeste de la actual Turquía. Patricia era su esposa y Modesta su hija. Durante la persecución de Diocleciano en el 303, los cristianos de aquella zona se vieron obligados a refugiarse en cuevas. El antiguo martirologio Jeronimiano de mediados del siglo IV ya los recoge como mártires, aunque no conocemos su fecha concreta.

San Salomón, rey de Israel (Antiguo Testamento)

Tal como narra la Biblia, fue hijo del rey David y Betsabé, siendo el tercer y último rey del Israel unificado. Reinó durante cuarenta años, situándose entre el 970 y el 931 a.C. Su reinado se narra en el Primer Libro de los Reyes. Se le atribuye la construcción del primer templo de Jerusalén (o de Salomón), así como la autoría de los libros del Eclesiastés, de los Proverbios y el Cantar de los Cantares, todos ellos incluidos en la Biblia, donde se nota una redacción final de un autor de época posterior a la suya.

Su reinado fue próspero: se dedicó a realizar grandes obras por todo el país y a entablar pactos con Egipto, Fenicia, Arabia, Edom y Damasco. Es famosa la visita de la reina de Saba, así como proverbial su riqueza y su sabiduría, que le permitía resolver casos complicados. Cuando Salomón ya era anciano, se vio influenciado por sus esposas (setecientas) y concubinas (cerca de trescientas), y viendo su debilidad comenzaron las conspiraciones. A su muerte, el reino se dividió entre el reino de Judá y el de Israel, que siguieron una evolución independiente, a menudo hostil.

San Ramiro, monje y mártir

Es un mártir del siglo VI. La pasión de este santo va indefectiblemente ligada a la de Vicente, abad del monasterio de San Claudio de León. Ramiro era su prior y, junto con otros doce monjes, sufrieron la persecución de los últimos focos de los suevos arrianos, muriendo en el 554 a cuchilladas mientras cantaban el credo niceno que reconoce la divinidad de Cristo. Sus miembros fueron dispersados por los campos cercanos, de donde fueron recogidos por otros cristianos. Sus reliquias se conservan en la catedral de León, que tradicionalmente lo celebra el 11 de septiembre.