1 de marzo de 2026
San Rosendo y San Albino
Hoy, 1 de marzo, celebramos la festividad de san Rosendo, obispo y monje, y la de san Albino, obispo de Angers.


San Rosendo, obispo y monje

Rosendo Gutiérrez nació cerca de Oporto, en la provincia de Gallaecia (Galicia), hacia el año 907. Pertenecía a la nobleza y estaba emparentado con los reyes de León; su madre fue santa Ilduara. Probablemente se educó en casa de su tío, el obispo de Mondoñedo, combinando su formación con diversas estancias en la corte real, lo que le permitió mantener posteriormente relaciones muy fluidas con la monarquía.

Cuando, alrededor de los dieciocho años, comenzó a gestionar la diócesis de Dumio como obispo, se iniciaba una época en la que era necesario reconstruirlo todo, en unos años turbulentos marcados por las invasiones normandas y musulmanas del siglo X. Impulsó la restauración de iglesias, organizó la vida monástica y dedicó un esfuerzo especial a la formación del clero y del pueblo.

La religiosidad medieval estaba muy marcada por la vida monástica: el monasterio no era solo un centro espiritual e intelectual, sino también económico y social. Por ello, no es de extrañar que Rosendo fundara diversos monasterios, como su querido cenobio de Celanova, al cual se retiró a los 43 años. Sin embargo, tuvo que abandonarlo —sin dejar de ser abad— para ejercer temporalmente como administrador de la diócesis de Iria Flavia y gobernador de Galicia, cargos desde los cuales tuvo que hacer frente a las incursiones de normandos y sarracenos. Esta combinación abacial y episcopal le otorgó un carácter que equilibraba la acción y la meditación, los hechos y el espíritu.

Sus biógrafos destacan especialmente sus profundos sentimientos humanitarios: sufría ante los abusos de la esclavitud y trabajó activamente por su abolición. Ya gravemente enfermo, en enero del año 977, redactó su conocido testamento monástico, encomendando la protección de su monasterio de Celanova «al Creador, nuestro Señor Jesucristo... y al rey que desde la ciudad de León ha sido ungido con el poder real, para que lo salve y lo guarde, no para que lo domine», e instituyendo a un nuevo abad. Murió pocos días después, el 1 de marzo. Fue canonizado en 1195.


San Albino, obispo de Angers

Nació hacia el año 470 en la Bretaña francesa y, de joven, se incorporó a la vida monástica llegando a ser abad de Tincillac (posteriormente conocido como Nantilly). Más tarde fue elegido obispo de Angers, diócesis que gobernó con gran caridad en medio de un mundo bárbaro y cruel. Cercano al rey merovingio Childeberto I, se convirtió en uno de los promotores del III Concilio de Orleans, que reformó la Iglesia franca.

Destacó por su ayuda a las personas con dificultades, especialmente a los cautivos de los piratas, por lo que a menudo se le ha considerado patrón de la protección contra la piratería, especialmente en el norte de Europa. Según la Vita sancti Albini, de finales del siglo VI, un noble encarceló injustamente a una mujer y, cuando el santo se enteró, intercedió personalmente para pedir su liberación. Ante la negativa obstinada del responsable, oró intensamente hasta que las cadenas cayeron y la mujer quedó libre milagrosamente. Murió en Angers el primero de marzo, hacia el año 550.