Regla de Sant Benet

2 de septiembre
Prólogo 8-13
Ya es hora de despertarnos. A veces pasamos por la vida con los ojos abiertos, pero con el corazón dormido. San Benito nos invita a despertar, a abrir los ojos a la luz divina y a escuchar hoy la voz de Dios. Tal vez despertar sea eso: dejar de vivir en la inercia, no endurecer nuestros corazones, para poder tomar conciencia del momento presente y aprender a reconocer la presencia de Dios aquí y ahora, antes de que la vida nos pase de largo.
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8 Levantémonos, pues, de una vez, que la Escritura nos anima diciendo: "Ya es hora de que os despertéis". 9 Y, abiertos los ojos a la luz deífica, escuchemos con oído bien atento lo que cada día nos repite la voz divina que clama: 10 "Si hoy escucháis su voz, no endurezcáis vuestros corazones"; 11 y también: "Quien tenga oídos, que escuche lo que dice el Espíritu a las Iglesias". 12 Y entonces, ¿qué dice? "Venid, hijos míos, escuchadme, que os enseñaré el temor del Señor. 13 Caminad mientras tengáis la luz de la vida, para que no os sorprendan las tinieblas de la muerte".