13 de septiembre de 2026
Domingo XXIV (Sir 27, 30 – 28, 7)
Cuántas veces los malos sentimientos perforan y envenenan el corazón. La verdadera sabiduría es reconocida como tal cuando es capaz de darse cuenta de lo que destruye la propia vida. El verdadero sabio, pues, sabe dominar lo que hierve en su interior. El texto de hoy empieza así: "Es odioso irritarse y guardar rencor, pero el pecador lo hace y no quiere apaciguarse". La sabiduría del creyente tiene presente lo que nos dice el libro de Jesús, hijo de Sirá: "El hombre que se irrita contra otro hombre, ¿cómo puede esperar que el Señor le devuelva la salud?".

Señor, que sepa perdonar y que sepa acoger humildemente Tu perdón.