Isaías nos dice: "el Señor consuela a su pueblo y se compadece de los desamparados". Lo sé, Señor, que eres mi consuelo porque te compadezco de mí. Te doy gracias, pero inspírame, Señor, para que yo sepa transmitirlo a todos los que tú amas, a tu pueblo.
Isaías nos dice: "el Señor consuela a su pueblo y se compadece de los desamparados". Lo sé, Señor, que eres mi consuelo porque te compadezco de mí. Te doy gracias, pero inspírame, Señor, para que yo sepa transmitirlo a todos los que tú amas, a tu pueblo.