27 de junio de 2026
Sábado XII (Lm 2, 2.10-14.18-19)
La descripción que hace la lectura de hoy es la de un pueblo devastado por la guerra. Parece del todo actual, porque parece la fotografía que podemos encontrar en tantos y tantos conflictos armados que solo traen desolación. Esta lectura señala la responsabilidad de este derrumbe moral y físico en los visionarios de turno; en este caso nos dice que: «las visiones de tus profetas eran falsas y ficticias». La responsabilidad de estos dirigentes nos la describe cuando dice: «no denunciaban tus culpas para evitar el desastre, soñaban mensajes falsos que te han expulsado del país». Evidentemente, la lectura hace referencia a la caída de Jerusalén. Pero más allá de una lectura política, también podríamos hacer una lectura espiritual; así podemos daros cuenta de que, si no se hace a fondo y sinceramente en la vivencia de la fe, nuestra vida personal y colectiva puede ser un fracaso. ¿Piensas que en el seno de nuestra sociedad hay mensajes que inducen al error? ¿Cuáles serían los criterios para descubrirlos? Con el salmista digamos: Acuérdate del pueblo que te hiciste tuyo y que, por amor, redimiste.