23 de junio de 2026
Martes XII (2R 19, 9b-11.14-21.31-35a.36)
El libro de los Reyes nos cuenta cómo Senaquerib, rey de Asiria, desafía al pueblo creyente diciéndole que Dios no tiene ninguna fuerza para detenerlo. Ezequías ruega al Señor y este le responde que protegerá al pueblo, de tal manera que no se harán efectivas las amenazas de Senaquerib. Podemos tener, a veces, el sentimiento de que nos rodea una mentalidad que nos hace dudar de nuestra fe; hay toda una corriente de opinión que parece imponerse a la sensibilidad de quienes creen. La oración puede ser la mejor defensa, como la que hizo Ezequías; pero es necesario que sea sincera y abierta a la realidad que te rodea. ¿Tu oración es así? Señor, aunque vea cómo triunfa la malicia de los hombres, que no pierda la confianza en ti.